El Correo de Burgos | Miércoles, 14 de noviembre de 2018

RIBERA

Mantienen el pulso a la violencia de género, con 33 denuncias en Aranda

El comisario de la Policía Nacional muestra su preocupación pese al previsible descenso

LORETO VELÁZQUEZ 21/08/2018

Aunque la tendencia parece ser un poco más esperanzadora, si tenemos en cuenta que el año 2017 cerró con 71 denuncias por malos tratos (un 12% más que en 2016 y 2015), las 33 denuncias que se han registrado en lo que va de 2018, preocupan. «Sorprende», asegura el comisario de la Policía Nacional, a sabiendas de que «si hubiera tres casos seguiría siendo una barbaridad», matiza.

Los expertos consultados por este periódico lo advierten: no hay un perfil definido del agresor y entre las detenciones hay personas de edades variadas, con y sin formación, y de clases sociales distintas. Eso sí, concretan, la mayoría eran de nacionalidad española. «Es un problema importante», señalan con la mirada puesta en los más jóvenes. «La edad ha bajado», explican desde Acción Social, convencidos de que en la lucha contra la violencia, la erradicación del botellón juega un papel principal en una sociedad mucho más expuesta gracias a las redes sociales. «La violencia en redes se denuncia todavía menos», puntualiza el coordinador, Elías Tristán.

Según los datos que ha facilitado a El Correo de Burgos la Concejalía de la Mujer, aunque se han presentado 33 denuncias, han sido 51 las mujeres asistidas por los servicios municipales del Ayuntamiento de Aranda de Duero. «Sabemos que hay más», lamentan.

En los centros de Acción Social se atiende a todas las personas víctimas de violencia de género, independientemente de que hayan dado el paso con una denuncia. Allí, las víctimas encuentran asesoramiento e información sobre los recursos disponibles, con una atención integral que incluye también a los hijos. La confidencialidad en estos casos está garantiza. Para ello cuentan con programas de apoyo y respaldo psicológico, centros de acogida, asesoramiento jurídico; un servicio de traducción para mujeres inmigrantes, ayudas económicas y un servicio de Teleasistencia. De cara al agresor que quiere reconducir su conducta, la institución proporciona también ayuda con el programa ‘Fénix’.

Decididos a poner su granito de arena en la lucha contra la lacra social de la violencia de género, el club de balonmano Villa de Aranda se suma a la causa luciendo en sus nuevas camisetas el número de protección de víctimas 016. La medida se enmarca dentro del proyecto ‘Ocho meses, ocho causas’, del área social de un club que además de comprometido puede presumir de tener una gran afición detrás. «Vamos a dar visibilidad a un problema grave y real que causa muchas muertes en nuestro país; vamos a decirles a esas mujeres que hay ayuda y que hay muchas personas dispuestas a ayudar», anima el coordinador, Álvaro Pilo.

Tanto la alcaldesa de Aranda de Duero, Raquel González, como el subdelegado de Gobierno, Pedro Luis de la Fuente, celebran la sensibilidad de una iniciativa que encaja a la perfección con los valores que defiende el deporte. «El deporte no tiene sentido si no parte de una igualdad entre oponentes», señala el subdelegado, esperanzado, «porque entre todos lograremos que en el juego de la vida no haya más mujeres con las manos atadas». «Ganaremos todos», concluye al recordar que cuando una víctima marca el 016 (un número que no queda reflejado en la factura telefónica) se pone en marcha un conglomerado de servicios que incluyen de forma gratuita atención telefónica y online -las 24 horas del día, los 365 días del año-; asistencia jurídica de 8 a 22 horas y «respuestas reales» como búsqueda de empleo, ayudas económicas y servicios sociales.

La alcaldesa agradece por su parte, el esfuerzo diario del Ministerio, de las instituciones y de las Fuerzas de Seguridad del Estado, cuyo papel es básico «para el bienestar de los arandinos y en especial, de las arandinas».