El Correo de Burgos | Viernes, 21 de septiembre de 2018

Honores para Alejandro Yagüe, el ‘Mozart español’

Familiares del artista, vecinos e instituciones rindieron ayer homenaje al compositor que fallecía hace un año

24/08/2018

RAQUEL FERNÁNDEZ / BURGOS
Resumir en pocas palabras la figura de Alejandro Yagüe es un reto imposible pero, en la tarde de ayer, muchos de los que tomaron la palabra para rendir homenaje en la localidad de Palacios de la Sierra, su pueblo natal, -con motivo del primer aniversario de su muerte-, coincidieron en definirle como «el Mozart español del siglo XX y principios del XXI», por ser uno de los más prestigiosos compositores reconocidos a nivel mundial y dejar, no solo una huella en los corazones de muchos, también un legado musical de más de 280 óperas que pasarán a la historia.

Amigos y vecinos de la localidad de Palacios de la Sierra, junto a representantes de distintas instituciones como Lorenzo Saldaña, secretario territorial de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos; el Subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente o Ramiro Ibáñez como Diputado Provincial, además de la corporación del Ayuntamiento de Palacios, rindieron homenaje póstumo a Yagüe con una ceremonia en la que reinó, como no podía ser de otro modo, la música.

Un quinteto de viento formado por integrantes de la Banda de Quintanar de la Sierra abrieron este emotivo momento en el que, como colofón, terminó con el acto de poner el nombre de Alejandro Yagüe a una plaza de la localidad palanciana. Además, también se descubrió un busto en piedra, -realizado por el vecino Santiago Huerta de forma desinteresada, que reinará a partir de ahora en esa misma plaza.

Alejandro Yagüe es sin duda uno de los referentes musicales burgaleses. Músico titulado en las especialidades de composición de orquesta y piano, completó su formación musical en el Conservatorio de Madrid, la Academia Santa Cecilia de Roma y la Musikhochschule de Colonia. Fue catedrático Numerario de Composición del Conservatorio Superior de Salamanca. Hijo adoptivo de Burgos destacó por su infatigable apoyo a la recuperación de otro gran músico burgalés, Antonio José. Alejandro Yagüe se encargó de completar las escenas del segundo acto de la ópera ‘El Mozo de Mulas’, y que se estrenó en noviembre de 2017.

«Alejandro ha sido el mejor embajador que haya podido tener Palacios», señaló la alcaldesa en funciones Rosi Cano, recordando algunas de las palabras que el compositor pronunció en el pregón de fiestas de 2010, «se hace recordar que los primeros sonidos aquí los oí, los primeros colores, los primeros olores, los primeros latidos, los primeros pájaros, la primera nube aquí los vi».

En el acto estuvieron presentes familiares del compositor, que agradecieron a «todos los vecinos de la población este emotivo homenaje», señaló Eva María Peláez que recordó las vivencias que el propio artista le contaba con respecto a Palacios, donde nació en 1947. «Contaba que de pequeño estuvo a punto de morir. Estuvo en Palacios hasta 1951 y nos comentaba que siempre se acordaba de un camión rojo que estaba cerca de su casa situado al lado de la carretera. El amor por su pueblo era enorme, siempre le gustaba una vez al año coger la bicicleta y acercarse a recorrer estos rincones, y en la mayoría de las ocasiones me llevaba a conocer la vivienda donde había nacido», explicó, puntualizando que también mostró «siempre mucho amor por otros pueblos como Navas del Pinar».

«Alejandro Yagüe, que presumía de ser burgalés allá donde fuera, alternó la creación artística con la enseñanza y su figura fue más allá de nuestras fronteras y de hecho, fue galardonado con numerosos premios tanto nacionales como internacionales. Entre los galardones recibidos a lo largo de su vida se encuentran nombramientos como el de embajador de Burgos y el báculo de Oro. Hace un año que nos dejó uno de los más importantes valores burgaleses, un compositor único e irrepetible», pudo leerse a través de una carta enviada por parte de la Diputación Provincial.

El acto culminó con la actuación en la iglesia parroquial de dos conciertos de la Coral Comarcal de Pinares y la Coral de Schola Cantorum de Burgos.