El Correo de Burgos | Lunes, 24 de septiembre de 2018

TRAS EL ESPEJO

De la esperanza a la resignación

30/08/2018

SU LLEGADA a la directiva del Burgos CF supuso un soplo de aire fresco completamente necesario en un club que caminaba a velocidad de vértigo hacia la mediocridad. Pero la ilusión generada por su ambicioso proyecto ha ido perdiendo fuelle a pasos agigantados. Y lleva camino, si los resultados deportivos no enderezan el rumbo de la nave, de que la corriente de esperanza se esfume sin dejar rastro y deje paso a un preocupante sentimiento de resignación entre la fiel parroquia que puebla temporada tras temporada las gradas del Plantío.

Una cosa es predicar y otra dar trigo. La grandilocuencia del discurso de los responsables de la nave blanquinegra, que llegaron al club con el único objetivo de llevar a la entidad a la élite del fútbol nacional, no encuentra en muchas ocasiones su correspondiente plasmación en el terreno deportivo.

Las promesas de incorporación de jugadores ‘top’ que permitan dar al equipo un salto de calidad para meterse de lleno en la lucha por el ascenso a la categoría no han terminado por enganchar a los aficionados, deseosos de desayunarse una mañana con la llegada de un delantero que les permitiera soñar a lo grande. El mercado finaliza mañana viernes y los movimientos ilusionantes brillan por su ausencia. La dirección deportiva no termina de encontrar ese mirlo blanco que ponga el broche de oro a una plantilla que mantiene la base del pasado curso y que se ha reforzado con futbolistas jóvenes y con hambre de éxito, pero que todavía tienen que probar su valía en la categoría.

Tras ganar las elecciones la nueva directiva concedió a Gonzalo Antón los honores de general en jefe para la confección de los diferentes proyectos deportivos en la confianza de que el empresario mirandés pudiera reeditar los éxitos conseguidos hace un par de décadas en el Alavés.

Con la conversión del club en SAD el grupo de empresarios locales que le escoltan controla la mayoría absoluta de las acciones. Ysin embargo no tiene prácticamente ninguna influencia en dar forma al proyecto. Una situación harto sorprendente. Más todavía a tenor de los resultados obtenidos con esta fórmula de trabajo, a todas luces anticuada y poco eficaz en el mercado de fichajes.

El crédito se agota. Y no sería de extrañar que en los próximos meses, si los resultados no acompañan, se produzcan movimientos que alteraran el equilibrio de fuerzas de la actual directiva.