El Correo de Burgos | Sábado, 22 de septiembre de 2018

18:08 h. SUCESOS

La Policía detiene a siete personas por robar en viviendas de la zona sur

31/08/2018

Funcionarios de la Comisaría Provincial de Policía Nacional de Burgos han detenido a siete
personas, divididos en dos células criminales, de nacionalidad georgiana vinculados a la comisión
de robos con fuerza en domicilios de la capital. Un octavo implicado se encuentra en busca y
captura por los mismos hechos.
Con el comienzo del verano la Policía Nacional detectó la comisión de diferentes robos en viviendas
de la ciudad que compartían un mismo patrón: los dueños de la vivienda abandonaban esta por
unos días y, al regresar, se encontraban la casa revuelta y la sustracción de objetos, sin que
aparentemente se hubiera forzado la cerradura, que se encontraban cerrada al resbalón pese a
haberla dejado al irse cerrada completamente.
El trabajo policial determinó que estos domicilios habían sido previamente señalados con
pegamento de contacto utilizado como testigo-marcador colocado entre la puerta y su jamba, lo que
permitía a los asaltantes comprobar si sus moradores estaban o no ausentes del domicilio con
motivo de sus vacaciones estivales. El hilo de pegamento se extiende entre la jamba y la puerta de
modos que, al abrir esta, se rompe señalando al ladrón que en la casa hay actividad de sus
moradores. Si tras unos días el hilo está intacto indica que la vivienda está vacía.
En este proceso de investigación los policías también descubrieron que estos ladrones utilizaban,
en otros bloques de viviendas, un segundo sistema de marcación consistente en insertar entre la
jamba y la puerta un pequeñísimo trozo de esponja que, al abrir la puerta, se cae al suelo indicando
a los ladrones que la casa está habitada.
Este modo de trabajo respondía a patrones similares a los utilizados en temporadas anteriores por la
mafia georgiana (Vor V Zakone-Ladrón en la ley) cuando utilizó, también en Burgos, pequeños
marcadores de plástico transparente colocados en las puertas con la misma finalidad de confirmar si
estaba o no habitada en ese momento. Con estos datos las unidades policiales centraron su atención durante varios días en diversos inmuebles de la zona sur en los que se habían hallado marcadores consiguiendo identificar en sus alrededores a un posible ladrón. El seguimiento de esta persona permitió identificar al resto de la banda que operaba en Burgos y localizar el inmueble donde residían. Tras lograr la detención de todos ellos, el registro de su vivienda permitió recuperar diferentes útiles para el robo, así como varios efectos, que ha sido reconocidos por los legítimos dueños y que establecen, de forma
inequívoca, su participación en los hechos que se les imputan, y que hasta el momento suman
catorce robos consumados y otros diez en tentativa. Dos de los hechos consumados se habían
producido en Zaragoza y Navarra este mismo mes, lo que indica el grado de movilidad de estos
grupos criminales y la dificultad que este hecho supone para su localización y detención. Los objetos que sustraen son rápidamente convertidos en dinero, que remiten mediante distintos
sistemas de envío al líder de la organización en su país de origen, quien administra una suerte de
caja común para el sostenimiento del grupo criminal y atender a las familias de los que resulten
detenidos por estos hechos.
Los ladrones en la ley georgianos consideran a la organización su única familia y no pueden
desarrollar ninguna actividad que no sea la delincuencia. Tienen prohibido cualquier colaboración
con las autoridades judiciales o policiales y deben prestar a otros miembros la ayuda que se les
solicite, aceptar los castigos que les fueran impuestos por sus líderes y reclutar a nuevos miembros
para que se unan a la organización.