El Correo de Burgos | Jueves, 15 de noviembre de 2018

El Día de las Familias cierra las fiestas del centro asistencial de Oña

Las autoridades invitadas, familiares y residentes compartieron ayer una jornada lúdica y de encuentro, en la que hubo música y danzas tradicionales como parte de la cita

GERARDO GONZÁLEZ 03/09/2018

Las fiestas que cada año organiza la residencia para personas mayores de la Diputación Provincial en Oña finalizaron con el tradicional Día de las Familias. Este evento contó con la presencia del presidente de la Diputación, César Rico, que fue recibido por el director médico del centro, Óscar Nebreda, y varios miembros del personal del centro asistencial oniense.

Siguiendo el acostumbrado protocolo el presidente provincial saludó a los Reyes de las Fiestas de este año, cargos que han ocupado esta vez Caridad Sáiz González y Felipe Sáez Marlasca, tras lo cual actuó -como parte de la bienvenida a los visitantes-, el grupo de danzas mirandés ‘Familia Castellana’. A continuación se celebró una misa cantada por el conjunto coral del grupo a la que asistieron también las autoridades, los residentes y los familiares de éstos.

El presidente de la Diputación se mostró muy satisfecho por la alta cifra de familiares que les acompañaron en el acto, llenando a rebosar las zonas comunes del moderno centro asistencial.

Este evento festivo se enmarca en el amplio programa de actos que conforman las celebraciones para los 232 residentes del complejo donde la música, juegos y teatro son los pilares esenciales de las tres jornadas festivas.

Cabe recordar que esta moderna instalación está configurada por dos edificios que ocupan una superficie construida de 11.590 metros cuadrados disponiendo de 240 plazas. Todas ellas destinadas a personas dependientes, divididas en 208 dormitorios dobles y otras 32 individuales. Para la atención a los residentes cuenta con una plantilla de 150 profesionales, y de los más modernos equipos para la atención física de los usuarios y programas de actividades acordes a las necesidades específicas de cada uno. Como ejemplo de esta vocación de crear un entorno cómodo para los residentes, cada habitación está decorada de forma personalizada evitando la uniformidad del ambiente.

Las instalaciones supusieron una inversión de la Junta y la Diputación de más de 15 millones de euros las dos residencias. Coste debido tanto a los problemas surgidos durante la propia construcción como a la dotación de los últimos sistemas domóticos además de una política activa en cuanto al respeto al medio ambiente con la inclusión de sistemas energéticos fotovoltaicos.