El Correo de Burgos | Martes, 13 de noviembre de 2018

LESLIE Y HAMMOND

Mi querida Ex-paña

03/09/2018

No es día uno, pero como si lo fuese. Primero del reencuentro en septiembre perezoso y cruel para quienes somos recién aterrizados. De aquí a las campanadas no queda nada, ya verán ustedes lo rápido que corren las semanas y lo aburridos que serán los telediarios con la misma matraca que lejos de mirar al futuro, se ensaña con el pasado de nuestros abuelos. Formen una comisión si quieren que no se llegue a ninguna conclusión. Reúnan en la misma mesa a más de cuatro y si uno es listo, conseguirá que los otros tres crean que pintan algo. Ahora toca una comisión de la verdad, esa que al parecer no ha sido escrita en las enciclopedias a pesar de llevar tinta neutral en la mayor parte de los casos. Buscar justicia después de una guerra es buena cosa, pero difícil como que un camello se enhebre por el ojo de aquella aguja. Por supuesto que los enterrados sin honor ni adiós debieran de estar en tumbas con lápidas. Ojalá encontremos esos miles de ambos lados y de ello sean protagonistas el silencio y respeto. Que nadie se atribuya la hazaña ni busque privilegios o nuevos pedestales en esta sociedad tan apretada de oportunidades, donde para ser algo hay que currar mucho y demostrar firmeza, seriedad y esfuerzo. Hay muertos que son de cada bando y muchos que pudieron ser de cualquiera de los dos. Simplemente jugaron donde les llevó la carta en sus manos. Guerra donde la envidia y mezquindad ajustició a quién hizo un mínimo daño. Pero la historia, desde que puso en pie al primate, se ha hecho y seguirá haciéndose de guerras donde el más fuerte gana y queda el territorio, hacienda y dignidad. Va con nuestra condición humana, guerreamos en el bar de la esquina por el café que no llega, o porque nos da la gana. Franco, ese tabú innombrable, con la que viene será protagonista en el reality show de España. Franco del nodo, Franco el dictador, el pescador de salmones fáciles, el que puso un Borbón donde no quedaban, Franco bajo palio y altares. Franco hasta en la sopa. Pero fue Franco quien hizo borrón y cuenta nueva del País que descarrilaba y como ganador de la contienda, excavó un Escorial, levantó pantanos, construyó polos de desarrollo y mil aciertos. También miles de errores e injusticias, por supuesto. Hay momentos que son propicios para discutir y más en algo tan complejo, para buscar acuerdos sin imposiciones, por consenso. No es esta etapa española, buena para ser neutral, sensato y sereno. Vivimos un circo de falsos payasos que, por no saber no saben ni donde quieren dibujar nuestra querida Ex-paña.