El Correo de Burgos | Domingo, 23 de septiembre de 2018

La planta de residuos de construcción de Villadiego ha comenzado las obras

La localidad acogerá la primera de las 15 que realizarán la Diputación y el Consorcio de Residuos, el cual prevé tenerla en marcha a comienzos del 2019 Belorado y Melgar, las próximas de la lista

M. M. 06/09/2018

La obra de la planta de transferencia de residuos de construcción de Villadiego ha comenzado ya, con las mediciones e inicio de preparativos in situ por parte de la empresa adjudicataria. Elegida tras estudiar las 15 ofertas recibidas al concurso publicado con dicho fin por el Consorcio Provincial de Residuos, se trata de la UTE (Unión Temporal de Empresas) Gicsa-Cobosa-Iguar Obras, «la cual ha marcado un plazo de 4 meses para dar forma a esta planta y un presupuesto de 240.270 euros, estando así previsto que a principios del año 2019 esté funcionando con absoluta normalidad», aseguran desde la entidad provincial.

Detallan que la nueva dotación permitirá así, pretratar y clasificar hasta 5.000 toneladas anuales de residuos de construcción y demolición (RCD’s) y voluminosos. Y constará como equipamiento, básicamente con una báscula para pesaje de vehículos, una caseta de control de acceso y pesaje, una nave para albergar una retroexcavadora, un área de recepción de residuos con dos puntos de acopio (trojes) diferentes para RCD’s y voluminosos y diversas zonas con trojes para su acopio una vez preclasificados.

«Labores de las que se ocupará el Consorcio Provincial y que darán lugar a la creación de un puesto de trabajo directo», comentan. Y es que como recuerdan desde el órgano, esta instalación -como las posteriores idénticas que se vayan construyendo por diversos puntos de la provincia-, «no se cederán a los respectivos ayuntamientos, sino que las construirá y explotará el Consorcio, quien se encarga de un 40% de la inversión, siendo la Diputación la que financia el 60% restante», detallan.

Infraestructura que ocupará los 3.000 metros de la parcela ubicada en el polígono industrial de Villadiego y que anteriormente cedió el Consistorio local, cuyo alcalde Ángel Carretón, se muestra encantado de que el proyecto comience a dar pasos adelante.

Recuerda que el pasado año «nosotros ya aprobamos durante uno de nuestros Plenos municipales la cesión de la parcela, así como la ordenanza de precios para los posteriores usuarios de la planta, con la que buscamos también dar un servicio muy solicitado».

Explica que en la comarca se ha notado un repunte en las labores de nueva construcción y de rehabilitación de viviendas y edificios, «con lo que poniendo a disposición de los vecinos y profesionales este recinto, no sólo se evitará que los incívicos los abandonen sin control por cualquier lado -con el peligro que eso conlleva-, sino que estarán controlados e incluso tendrán un tratamiento adecuado tras su recogida periódica por parte del Consorcio de Residuos», afirma el edil de la localidad.

belorado, a licitar

Al igual que Carretón, el alcalde de Belorado, Luis Jorge del Barco, se muestra contento con esta nueva dotación que en breve verá su inicio en su localidad. De hecho, si todas las cuestiones previas ahora en marcha «van con normalidad, permitirán que se pueda licitar la obra de esta segunda planta a finales de este año», avanzan, al existir un proyecto ya trazado que marcará un presupuesto de licitación de 373.738 euros y un plazo de ejecución de 5 meses.

La beliforana es la siguiente en el listado previo elaborado por el Consorcio, y que preveía hasta 15 plantas de similares características, tras analizar las necesidades y dotaciones de recogida de residuos existentes en las comarcas de la provincia. Junto a las de Villadiego y Belorado, ya con proyectos en marcha, se sumarían infraestructuras similares en Medina de Pomar, Quincoces de Yuso, Sedano, Quintana Martín Galíndez, Villasana de mena, Miranda de Ebro, Briviesca, Lerma, Salas de los Infantes, Huerta de Rey y Aranda, entre otras localidades.

Del Barco afirma que el proyecto previsto en su localidad «sólo está a la espera de que la Junta informe favorablemente al respecto del cambio de parcela solicitado, ya que la que se cedió al Consorcio en primer lugar no llegaba a los 3.000 metros cuadrados requeridos», argumenta.

«Respuesta que esperamos en breve, pues al igual que la primera se halla en el polígono industrial, y a apenas 200 metros de la anterior», añade Del Barco, siendo ambas anexas a la actual planta de transferencia beliforana.

Paso previo que, como confirma el Consorcio, una vez cerrado permitirá que el Ayuntamiento les ceda la parcela, iniciándose así los mismos pasos que en el caso de Villadiego, «ya que esta segunda planta será similar a la de Villadiego, tanto en las labores de pre-tratamiento y clasificado de los RCDs como en el volumen a acoger, también de hasta 5.000 toneladas al año», detallan.

la tercera, melgar

Sin prisa pero sin pausa. El siguiente proyecto, ya en estudio, será Melgar de Fernamental, a cuyo ayuntamiento ya se solicitó meses atrás la puesta a disposición del Consorcio de una parcela para dar ubicación a la que será la tercera de las seis plantas de residuos de construcción y demolición (RCD’s)

que la Diputación se ha comprometido a llevar a cabo en el presente trienio de 2018 a 2020.

De hecho, remarcan, «está pendiente de la redacción del proyecto y de definir aún la instalación». «La parcela en cuestión está ubicada fuera del polígono industrial y al lado de la planta de transferencia actual, lo que hace que sea más una ampliación del actual punto limpio, que permitirá dar una salida a toda la comarca Odra-Pisuerga».

Todas actuaciones desde el Consorcio y la Diputación, que se complementarán con aquéllas a realizar desde el Gobierno regional, tras la firma este verano del convenio destinado a acabar con las escombreras, que si bien la Junta contabilizaba en 129, «son muchas más las que existen de verdad», reconocía tiempo atrás el propio presidente del Consorcio.

Cuentas corroboradas, a su vez, por los alcaldes, quienes a menudo confesaban su imposibilidad de acabar con ellas, «ya que no se puede estar detrás de cada vecino recordando que además de una ‘guarrada’ es un peligro para todos», declaró más de uno de ellos.

y luego, escombreras

El convenio de escombreras se firmó el pasado 30 de julio implicando a la Junta, la Diputación y al Consorcio, «por el cual la Consejería de Fomento y Medio Ambiente se obliga a restaurar paisajísticamente todas las escombreras municipales inventariadas, 129 en la actualidad a las que, en cualquier caso y a través de la comisión de seguimiento, se irán sumando aquellas que vayan dándose de alta», recuerdan desde el organismo de residuos. «Otra cosa son las escombreras de uso particular, cuya responsabilidad en materia medio ambiental recae directamente sobre el titular de las mismas».

Trabajos de restauración de estos espacios para los que la Junta ha comprometido 733.880 euros durante las tres anualidades de 2018 a 2020. «A cambio, la Diputación financiará en un 60% la construcción de una red de hasta 6 plantas a ejecutar durante el trienio 2.018-2020, que permitirá dar un destino adecuado a los escombros de obras menores generados en los municipios de la provincia, instalaciones que el Consorcio costeará -un 40%-, construirá y explotará», reiteran sus responsables.

Recuerdan que conforme a la Ordenanza de tratamiento de residuos, el Consorcio recogerá -previa llamada de los ayuntamientos-, los escombros de obras menores y aquellos voluminosos diferentes a muebles y enseres, depositados en las áreas de aportación habilitadas a tal efecto en los ayuntamientos. Gestión por la que se cobrará 15 euros/m3 a los ayuntamientos.

Desde el Consorcio se indica que este cobro no tendría que suponer un coste real a los ayuntamientos, «al ser ellos los que deberán exigir al conceder las correspondientes licencias de obra menor y/o declaraciones responsables a los promotores de éstas, las tasas y fianzas necesarias para garantizar que el productor y generador de los escombros de obra menor, asume el coste de gestión por generar esos escombros».