El Correo de Burgos | Jueves, 15 de noviembre de 2018

Europa reconoce la morcilla de Burgos como producto IGP

Publicado ayer en el Diario de la UE, es ya de obligado cumplimiento / Tras ańos de polémicas, Da Silva afirma que «lejos de rencillas personales, la ley abre la puerta a quien quiera unirse»

M. M. 06/09/2018

Si ya contaba con el reconocimiento en las cocinas y hogares de todo el mundo, la morcilla de Burgos cuenta desde hoy con reconocimiento oficial, tras publicarse ayer en el Diario de la Unión Europea su protección como uno de los alimentos burgaleses con Indicación Geográfica Protegida (IGP), siendo así ya 68 las figuras de calidad existentes en Castilla y León.

«Decisión que confirma lo que nosotros llevamos dos décadas defendiendo, como es la gran calidad de este alimento que deriva de una labor tradicional de hace muchos años, y al uso en su fabricación de una serie de ingredientes esenciales y también de gran calidad», afirma Roberto Da Silva, impulsor de la lucha por este reconocimiento desde la Asociación ProIGP Morcilla de Burgos que preside.

El fabricante burgalés, responsable de Embutidos Cardeña, se mostraba emocionado tras conocer la noticia, la cual «me pilló trabajando», confesaba, en una nueva edición de la feria Salamaq, donde el empresario burgalés participa hasta el domingo junto a la Asociación de Artesanos de Castilla y León.

Espacio en el que recibió la calurosa enhorabuena tanto del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, como de la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, quienes se encontraban en el recinto inaugurando una nueva edición de este evento salmantino.

Da Silva explica que al contrario de lo que se creía, «este producto no gozaba de esta protección hasta ahora, lo que le hacía objetivo de todo tipo de prácticas que desvirtuaban el producto», comenta. «De ahí nuestro interés en protegerlo a través de la asociación que creamos con tal fin, lo que sin embargo nos ha generado muchos enfrentamientos de aquéllos que en estos años no han hecho más que ponernos palos en las ruedas en forma de denuncias y trabas judiciales», lamentaba Da Silva.

El desencuentro entre la Asociación ProIGP Morcilla de Burgos que preside Da Silva y la directiva de la Asociación de Fabricantes de Morcilla (Afamor), presidida por el también fabricante José Luis Ríos, se hizo patente hace años, siendo uno de sus últimos capítulos la denuncia presentada por Ríos contra Da Silva por injurias «y que los jueces han sobreseído, porque entendían que no tenía razón de ser».

Añade convencido de que «a partir de ahora mejorará la calidad del sector, pues la ley deja fuera eso de que ‘todo vale’», augura, «pues es la ley la que como en el resto de productos de calidad, marcará los requisitos a cumplir si se quieren hacer las cosas bien», y desde la asociación «abrimos la puerta a todos aquéllos que de verdad quieran ayudar a colocar este producto en el lugar que se merece». Asegura por ello, que mientras en la asociación «nos plantearemos cambiar el nombre» -y quitar ese ‘pro’ que ya se ha logrado-, se ponen en manos de la Junta, «pues será la que nos diga qué pasos burocráticos dar ahora».

Desde la Junta recuerdan que en la actualidad son 6 industrias las que fabrican morcilla de Burgos, en cuya elaboración se usa cebolla horcal, manteca o sebo, arroz, sangre, especias y sal. «A partir de ahora, en las etiquetas comerciales de cada firma inscrita figurará obligatoriamente la mención ‘IGP Morcilla de Burgos’, detalla.

Tras conocer la noticia, desde este periódico se intentó contactar con el presidente de Afamor para conocer su parecer al respecto, estando aún a la espera de dicha respuesta.