El Correo de Burgos | Domingo, 18 de noviembre de 2018

RIBERA

Ciudadanos pide un refuerzo en Urgencias por las fiestas

Aseguran que las esperas, tras el triaje inicial que se realiza, duran hasta 12 horas

LORETO VELÁZQUEZ 07/09/2018

Preocupados por el colapso que se vive en el servicio de urgencias del hospital arandino Santos Reyes, con esperas -aseguran- de más de diez horas, Ciudadanos (Cs) hace un nuevo llamamiento al consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, para que tome medidas y refuerce el personal para poder afrontar con garantías las ya inminentes fiestas patronales.

«Este fin de semana coincide además la fiesta de la Virgen de Septiembre en muchos pueblos», advierte la concejala de la formación naranja en el Ayuntamiento de Aranda de Duero, Elia Salinero, a sabiendas de que en muchos municipios de la comarca la población se duplica en verano.

El procurador por Burgos, José Ignacio Delgado, insiste en la importancia de acudir, en estas largas esperas, al servicio de quejas al paciente. «Es la única manera de que el clamor llegue a este consejero sordo que tenemos», apremia.

A su entender el problema radica en la precariedad de una plantilla que debería contar con diez profesionales médicos pero solo tiene siete. «Los médicos hacen lo que pueden peor no dan abasto», asegura mientras deja claro que no es un problema de fin de semana. «El pasado 24 de agosto, lunes, una joven tuvo que esperar diez horas», señala indignado porque otros pacientes mayores, de 85 años, tras esperar cinco horas se fueron a casa «desesperados. No se puede tolerar que un servicio de urgencias tarde en atender a un paciente 12 horas; la salud es un tema serio y cómo tal ha de tratarse, dotando a los hospitales de personal suficiente, cosa que el Partido Popular no es que no consiga, es que ni intenta», sentencia Delgado.

La situación es todavía peor en los pueblos del ámbito rural. «Aquí nos encontramos por la mañana que cuando la médica titular ha estado de guardia en el hospital, no hay consulta», denuncia el alcalde de Hontangas, José Antonio Fernández, consciente del problema que ello supone para las personas mayores que no conducen y que para conseguir su receta deben desplazarse a otro pueblo donde sí se de consulta ese día. «Hay mucha descoordinación», lamenta.