El Correo de Burgos | Martes, 25 de junio de 2019

AL SERENO

Lo que el Brexit se puede llevar

22/12/2018

EL REINO UNIDO es un cliente preferente de la exportación regional por lo que su salida de la Unión Europea tiene activadas las alarmas en muchas empresas desde hace meses, ya que es el segundo destino de las exportaciones autonómicas, por detrás de Francia, con más de 1.127 millones de euros de facturación y es especialmente importante para la balanza comercial de Burgos en ciertos sectores. Es el caso de la Denominación de Origen Ribera del Duero, en la que también participan las provincias de Soria y Valladolid, que teme que un Brexit duro pueda amenazar la estabilidad de la relación comercial con el Reino Unido que, además, no pasa por su mejor momento, ya que el año pasado las exportaciones de vino a Inglaterra cayeron en volumen (un 2,4%) y además los británicos lo pagaron más caro, un 5,6% más en libras esterlinas.


Desde el Observatorio Español del Mercado del Vino se teme que un posible alza de los impuestos al alcohol procedente de la Unión Europea así como la posibilidad de que el valor de la libra esterlina caiga con respecto al euro y todavía más con respecto al dólar, vaya a beneficiar a los vinos de terceros países como Chile o Argentina, que tendrían una ventaja competitiva frente a los europeos.
Pero mientras los británicos deciden las condiciones en las que se aplicará el Brexit, en España se sigue trabajando como si nunca fuera a suceder y no hay mercados alternativos que estén compensando ya los posibles riesgos de la salida de Gran Bretaña de la UE, ya que sigue siendo un mercado fundamental para denominaciones de origen como Ribera del Duero, Rioja y Castilla-La Mancha, según la valoración del Observatorio.


Gran Bretaña es el sexto destino mundial para los exportadores burgaleses y supone el 3,7 por ciento de todas las ventas provinciales en el extranjero. Los ingleses nos compran principalmente productos capilares, expedidos desde la fábrica burgalesa de L’Oreal, medicamentos fabricados en GSK en Aranda, o neumáticos de los que se manufacturan en Aranda y Valladolid por Michelin y en Burgos por Bridgestone.


El año que estamos a punto de comenzar viene amenazado de nubes de tormenta en lo económico y con el temor que un vuelco en el Brexit y en la política europea posterior avive los rayos que fundan la magra recuperación en el empleo que aún debe consolidarse. En el caso de la DO Ribera o la nueva PAC que está en ciernes en un horizonte sin el Reino Unido, lo que está también de fondo es el empeoramiento hipotético de las condiciones de vida en el medio rural y su efecto en la despoblación. Por tanto conviene seguir muy de cerca desde Castilla y León estas dos negociaciones políticas en 2019.