El Correo de Burgos | Martes, 22 de octubre de 2019

Comunero de Revenga cumple con su tradición romera

Canicosa cedió el testigo del gobierno comunero a Quintanar

26/05/2013

Y. P. / Burgos
La pradera del Monte Comunero de Revenga se quedó pequeña para albergar a los cientos de personas que se acercaron al lugar para participar en una de las romerías más antiguas de la provincia, la Romería de la Virgen de Revenga.

Entre los asistentes, el delegado de la Junta de Castilla y León en Burgos, Baudilio Fernández Mardomingo, que pudo comprobar in situ el fervor que por tradición y cultura o por religiosidad, los pinariegos demuestran a su señora. El buen tiempo se alió con esta tradicional romería que se remonta al siglo XVI.
La historia de la Romería de Nuestra Señora de Revenga es también la del origen del Comunero de Revenga, en donde una masa arbolada de 464 hectáreas con grandes recursos naturales pertenecen a los pueblos de Canicosa, Quintanar y Regumiel de la Sierra. La fiesta es un momento de reencuentro y celenración. El invierno se aleja y llega la primavera, la explosión de la naturaleza.
La jornada fue fiel a la tradición. A las 12 de la mañana se desarrolló el saludo de las cruces y pendones de las tres villas codueñas del Comunero, acompañado por la Banda Municipal de Quintanar de la Sierra. Tras el saludo, la procesión en la campa con la Virgen de Revenga en andas seguida por sus fieles da paso a la misa cantada por el coro parroquial de Canicosa de la Sierra. Y después estalla la fiesta. Los visitantes se agolpan en los puestos del mercadillo. Suena la música y llegan las jotas bailadas por los grupos de Quintanar de la Sierra, en honor a la Virgen.