El Correo de Burgos | Sábado, 23 de junio de 2018

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La Sinfónica de Burgos, diez años y subiendo

A.S.R. 10/10/2014

Parece que fue ayer, pero ya han pasado diez años. El 1 de noviembre de 2005, la Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBu) daba su primer concierto y una década después habla de consolidación, de complicidad con el público burgalés y de caminos abiertos por los que volverá a transitar en la décima temporada que ayer presentaba su director, Javier Castro.
Cinco conciertos de abono, el tradicional espectáculo familiar, la colaboración con otros artistas tanto locales como foráneos, el estreno de obras de compositores burgaleses, la continuidad del programa de becas con el Conservatorio Profesional, su presentación fuera de la ciudad y el impulso del Club de Amigos marcan el nuevo curso, que en 2015, en fechas aún por concretar, celebrará este décimo cumpleaños con el público.
Darán a los socios del Club de Amigos la oportunidad de elegir el repertorio de la primera parte de un concierto y abrirán sus ensayos a la gente.
La fiesta no termina ahí. Castro destaca que esta temporada culminarán el ciclo de sinfonías de Beethoven con la interpretación de la séptima en el último concierto (17 de mayo), que también incluirá el estreno absoluto de Fantasía Rowallan, del polifacético creador burgalés Javier Pérez de Arévalo, y contará con la colaboración del trompista Alberto Menéndez, asturiano formado en el Frühbeck de Burgos que ahora trabaja en Londres.
Desde París, donde reside, llegará el pianista burgalés José Abel González como solista en el concierto dedicado a Tchaikovsky (1 de febrero).
Después de maridarse con Kroke y Diego Galaz, estilos alejados del clásico, la OSBu hace ojitos al flamenco y trabajará con Mariano Mangas en el espectáculo Flamenco sinfónico (12 de abril).
No terminan aquí las colaboraciones. La temporada arrancará con la ya anunciada interpretación del Carmina Burana, con el Coro Universitario, la Coral de Cámara de Burgos y la escolanía del Conservatorio (18 de octubre), y, como todos los años, habrá un director invitado, que será Aldo Mata, que blandirá la batuta el 21 de diciembre.
Fuera de abono, aparece la actuación familiar con Wagner como protagonista.
La OSBu se mantiene con un presupuesto de 150.000 euros y el año pasado arrastró a cerca de 4.000 espectadores. «Trabajaremos con ilusión para que crezca un poco más», apuntó Castro convencido.