El Correo de Burgos | Domingo, 26 de mayo de 2019

Las familias recuperan en Valdenoceda a once presos

La Asociación por la Recuperación de la memoria les entregó ayer sus restos

M. M. 19/04/2015

José y Nieves fueron dos de las personas que ayer recogieron los restos de sus familiares -en concreto de su padre Pedro y su abuelo Celedonio respectivamente-, tras el exhaustivo trabajo realizado por los miembros de la Agrupación de Familias de Valdenoceda por la recuperación de la memoria histórica. En total, las familias que ayer se dieron cita en el acto de homenaje que cada año celebra la asociación en la localidad de Valdenoceda, recogieron los restos de 11 presos tras el trabajo de exhumación e identificación, siendo 55 los ya entregados a sus familias.

Junto a los restos del turolense Celedonio Molina y del jienense Pedro Muñoz Pulido, se entregaron a sus familias los restos de los presos Gonzalo Muñoz (de Villafranca de Córdoba y fallecido en junio de 1939); Adolfo Pérez (de Ronfe -Lugo- y que murió en noviembre de 1939); Felipe Dorado Hernández (de Atalaya -Badajoz- y muerto en marzo de 1941); Antonio Berenguer Trigo (de Cartagena -Murcia- y fallecido en marzo de 1941); Agustín Delgado Sánchez (de Socuéllamos-Ciudad Real- y que murió en abril de 1941); Nicasio Urbina (de Anchuras -Ciudad Real- y que murió en abril de 1941); y de José Carrasco Valiño (de Campillo de Llerena -Badajoz- y residente en Picón -Ciudad Real-, muerto en agosto de 1942).

Así como de los dos únicos burgaleses Bonifacio García Alcalde (de Roa de Duero y que murió en octubre de 1941); y Vicente Tercilla Abásolo (de Angulo, quien murió en noviembre de 1941);

Como explican desde la agrupación, «estos 55 restos proceden de la exhumación que la Agrupación realizó en 2007, cuando el equipo de antropólogos -dirigidos por el forense Francisco Etxebarría-, exhumaron 116 restos y comenzaron un estudio antropológico y las pruebas de ADN para hacer realidad las identificaciones», explican. La Agrupación recuerda, además, que hay otras 38 personas muertas en el penal (según consta en los registros civiles) que están enterradas en Valdenoceda y que no han podido ser, por el momento, exhumadas.

La Agrupación recordó que son casi 20 años los que lleva realizando esta labor de recuperación de cuerpos de presos del penal burgalés, que fueron posteriormente asesinados y enterrados en las fosas comunes existentes en diversos puntos de la provincia burgalesa. La falta de fondos llevó a sus miembros a convertirse en asociación con el fin de conseguir recursos, a través de una pequeña cuota anual de los socios, que les permitan continuar con los análisis de ADN y las identificaciones.