El Correo de Burgos | Martes, 22 de octubre de 2019

BURGOS / Patrimonio documental

El Archivo Municipal cuelga 190.000 registros con libre acceso

El catálogo en línea es una revolución para los investigadores de todo el mundo. Permite conocer todo el fondo y entrar y descargarse gratuitamente los documentos no protegidos por las leyes

A.S.R. 12/05/2015

El privilegio por el que Alfonso VI cede a la ciudad varias villas en 1073 -la primera noticia documental guardada-, la donación de este mismo monarca de una capilla de San Juan a la iglesia de San Lesmes para enterramiento de pobres y peregrinos en 1091 -el original más antiguo-, la partitura de Mazurca y de un puñado más de composiciones de Antonio José, una fotografía de los Gigantones en El Espolón en 1893 de Juan Antonio Cortés, el cartel de San Pedro de 1936... El catálogo del Archivo Municipal ya corre por internet.
Investigadores y curiosos de todo el mundo podrán conocer todos los fondos custodiados en el Palacio de Castilfalé, que ascienden a 300.000 registros, en su casa a través de la web y entrar y descargarse de forma gratuita aquellos que no están protegidos por las leyes, fundamentalmente, la de Protección de Datos y la de Propiedad Intelectual, que alcanzan los 190.000.
El acceso a este legado se puede hacer de forma directa en http://archivo.aytoburgos.es/burgos o a través de la web del Ayuntamiento (www.aytoburgos.es).
La búsqueda de estos documentos se puede realizar de una manera simple o avanzada a partir de la fecha, una frase exacta, incluyendo algunas palabras, excluyendo otras, por el número de expediente, por la signatura, por el tipo de documento (cartel, dibujo, diploma, fotografía, tarjeta postal, proyecto, silueta...), por la tipología (aprobación de ordenanzas fiscales, actas de Pleno, adquisición de bienes muebles o inmuebles, cédula real, pregón...) o por descriptores de productores, materias, personas, lugares o instituciones.
«El patrimonio documental es de todos y todo aquello que no tenga ninguna restricción legal es de uso público. Esto supone que tendremos menos ingresos por reprografía y vendrán menos investigadores, pero el archivo del siglo XXI es el que está en la Red y es accesible a todo el mundo», observa la directora del Archivo Municipal, Milagros Moratinos, que capitanea el equipo que ha trabajado los últimos años en esta pequeña revolución tanto para lo asiduos de la sala de investigación como para los que hasta ahora no podían consultar sus fondos por encontrarse a miles de kilómetros o por simple pereza.
Al margen de este acceso libre se quedan los registros que llevan vinculados planos con una antigüedad inferior a los 75 años, porque la Ley de Accesibilidad obliga a controlar las copias que se puedan hacer, y todos los referentes a Servicios Sociales, gestión de personal, gestión económica, padrones de habitantes o expedientes de obras de reforma interior de los domicilios con menos de cien años de antigüedad por la Ley de Archivos y Patrimonio Documental de Castilla y León.
El alcalde, Javier Lacalle, aplaudió este esfuerzo y cifró en 100.000 euros el presupuesto destinado principalmente a la adquisición en 2012 de un programa informático para la gestión del servicio y a su digitalización.
Avanzó igualmente que el próximo paso a dar será la compra de un escáner cenital -valorado en 30.000 euros- para que, dijo el regidor, se pueda realizar la digitalización desde que el documento entra en los fondos.
Moratinos desconoce cuántos investigadores se beneficiarán de esta herramienta y dejarán de visitar Castilfalé, pero las cifras del año pasado puedan dar una pista: en 2014 pasaron 1.318 usuarios, que realizaron 2.693 consultas, que implicaron 9.265 documentos.
De ida y vuelta
Uno de los objetivos que persigue esta apertura es la mayor interactuación con sus usuarios, que permitirá un intercambio de información esencial en las tareas de documentación.
«Será muy interesante para explicar fotografías de las que ahora no hemos podido identificar el lugar o la fecha. Esta comunicación puede ayudarnos a mejorar todas nuestras descripciones archivísticas», ejemplifica su responsable.

La ampliación está más cerca y el depósito intermedio, en la balanza
La ocasión la pintaban calva. Preguntado por la ampliación del Archivo Municipal, tildada de urgente por su directora en numerosas ocasiones desde hace años, Javier Lacalle apuntó que cada vez está más cerca y, además, se levantará en la parcela contigua al Palacio de Castilfalé por obra y gracia del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Este documento, aprobado el año pasado, convierte el uso residencial del terreno en uno de equipamiento por lo que habilita al Ayuntamiento del instrumento necesario para hacerse con la parcela, ahora privada y con decenas de propietarios. «Nos permite desde ya hacer las gestiones para obtener el solar y a partir de ahí redactar el proyecto, licitarlo y construir», destacó el alcalde convencido igualmente de que esta actuación seguirá adelante con independencia de lo que ocurra en las urnas el 24 de mayo. El mandatario también se lanzó y calculó que los próximos cuatro años de legislatura «son un margen razonable» para tener este equipamiento listo. 

Estas palabras no paran el reloj del tan traído y llevado depósito intermedio, que se busca desde hace años para aliviar de ese peso a las instalaciones municipales, pero sí lo coloca en la balanza para sopesar su oportunidad.
«Estamos viendo si compensa el gasto que puede suponer la habilitación de un local y el traslado de los documentos si luego en tres años va a estar listo el definitivo», expone el concejal de Cultura, Fernando Gómez, que asegura que tienen algunas ubicaciones bien posicionadas sobre las que prefiere callar. Se incline el platillo hacia uno u otro lado, la incógnita se mantendrá hasta junio.