Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Macron lanza la arriesgada reforma del sector ferroviario francés

El proyecto de modernización de la SNCF para hacerla más competitiva pone en pie de guerra a los sindicatos

EVA CANTÓN
19/02/2018

 

Emmanuel Macron, mantiene inalterable el ritmo de sus reformas sin importarle que tengan todos los ingredientes para ser explosivas. Ahora le toca el turno al sector ferroviario. Aprovechando que la normativa comunitaria exige la apertura a la competencia en el 2020, el presidente francés se ha propuesto modernizar la emblemática SNCF, la sociedad estatal de ferrocarril lastrada desde hace décadas por la deuda, la falta de inversión en el mantenimiento de  infraestructuras y la frecuencia de incidentes técnicos y retrasos que ponen a prueba la paciencia de los viajeros.

El Gobierno ha iniciado este lunes una primera fase de concertación con los agentes sociales, dispuestos a mantener un duro pulso para oponerse a una reforma que ven prácticamente como una declaración de guerra porque amenaza, entre otras cosas, el actual estatus laboral de los trabajadores del ferrocarril.

Se trata de un derecho, para unos, y de un privilegio, para otros, surgido de un decreto de 1950 garantizando a los asalariados de la empresa de trenes un empleo vitalicio y un régimen especial de pensiones que les permite jubilarse a partir de los 52 o los 57 años, dependiendo del puesto. El 90% de los trabajadores de la SNCF –unas 140.000 personas- encaja en esa categoría y los sindicatos lo van a defender con uñas y dientes, aunque no está claro que vayan a tener a la opinión pública de su lado.

Despidos voluntarios
Otra de las pistas que se manejan para hacer al sector más competitivo es presentar un plan de despidos voluntarios en dos años que podría afectar a unos 5.000 empleados; transformar en sociedades anónimas dos filiales de la empresa estatal; cerrar  líneas regionales en las que el tráfico es escaso, y el coste elevado, y desarrollar la alta velocidad.

A cambio, el Estado asumiría la deuda de la SNCF, que hoy se eleva a 45.000 millones de euros. El Gobierno se apoya en un informe encargado el pasado octubre al antiguo presidente de Air France, Jean-Cyril Spinetta, que hace un diagnóstico poco optimista sobre el estado de salud de la SNCF.

La ministra de Transportes, Élisabeth Borne, comparte el análisis de Spinetta pero no ha adelantado si todas las medidas propuestas en el informe estarán en el texto de la reforma. Lo que sí ha garantizado es que la reforma se hará. “Vamos a escuchar a los sindicatos y a discutir. Pero no podemos seguir sin decir las cosas claras y sin decidir. Es una cuestión de adaptación a las exigencias y expectativas modernas”, ha asegurado la ministra en ‘Le Journal de Dimanche’. Borne aporta una cifra para justificar los cambios: el coste del kilómetro en la red férrea de Francia es un 30% superior al de los países vecinos. “Eso ya no es sostenible”, advierte.

Movilización en París
Ese es el escenario que tienen delante las centrales sindicales, bien implantadas en la SNCF pero con menos fuerza de la que mostraron en el invierno de 1995. Entonces lograron sacar a dos millones de manifestantes en toda Francia y bloquearon el país para oponerse a la intención del primer ministro Alain Juppé de modificar el régimen de protección social de los ferroviarios. El proyecto de Juppé se retiró, pero ahora las cosas son diferentes. Los huelguistas no cobran y desde el 2007 existe una ley de servicios mínimos en los transportes públicos, una medida de Nicolas Sarkozy para impedir la parálisis del país.

Además, el músculo sindical se ha ido debilitando en las manifestaciones contra la reciente reforma laboral de Macron, aprobada sin problemas gracias a la división de las centrales sindicales, una estrategia que el Gobierno puede reeditar ahora con la SNCF. La CGT es la más beligerante y ha anunciado una gran movilización en París el próximo 22 de marzo para defender el servicio público, el empleo y el estatuto de los trabajadores del ferrocarril. 

 

Última hora

© Copyright El Correo de Burgos
Avda. de la Paz 28, Entreplanta - 09004 BURGOS. España
Contacte con nosotros: info@ecb-elmundo.com

El Correo de Burgos se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria