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MIS FAVORITOS: MESÓN LOS ARCOS (SEGOVIA)

Titiritero y buen comilón

TERESA SANZ TEJERO
11/11/2016

 

Dice de sí mismo que le gusta mucho comer y se define partidario de la cocina clásica y los platos de cuchara, preparados a fuego lento.

Julio Michel, fundador en 1985 del Festival Internacional de Títeres de Segovia, Titirimundi, y director de su propia compañía teatral, Libélula, es un clásico apasionado del teatro en general y particularmente de los títeres.

No es extraño que a este forofo del guiñol y la marioneta de cachiporra le vaya la cocina de cuento, dibujada en las escenografías siempre humeante y olorosa.

Este leonés, camino de convertirse en septuagenario, es buen conocedor de los rincones gastronómicos de la ciudad en la que se instaló hace casi medio siglo.

Porque Michel, de padre francés, vivió en París hasta el 1975. Fue allí donde estudió Arte Dramático y Psicología y participó activamente en el Mayo del 68.

A su vuelta a España fundó con Lola Atance el grupo Libélula, uno de los grandes renovadores del títere en Europa, con el que definitivamente quedó ligado a Segovia.

«Esta ciudad tiene la ventaja de que está cerca de cualquier parte del mundo», dice sonriendo, al tiempo que recuerda los múltiples viajes que como buen titiritero realiza cada año.

Igual que posee un buen olfato para seleccionar compañías que anualmente acuden a Titirimundi, destila buenas mañas para elegir rincones gastronómicos que le hacen saborear platos y vinos; «Sobre todo vinos», dice confesándose partidario de «un buen verdejo de Nieva y los tintos jóvenes de las denominaciones de la Comunidad y de Rioja».

Acostumbrado al alterne con compañeros del oficio y amigos, no le cuesta elegir sus lugares favoritos, aunque se resista inicialmente a divulgarlos. «Lo malo de decir tus favoritos es que, si acaban saliendo mucho en la prensa, temes que se hagan demasiado conocidos y se llenen de gente». Pero como el pacto incluye elegir favoritos, no le queda más remedio que señalar. No duda, entonces, en encumbrar la cocina del Mesón Los Arcos: «la mejor, por calidad y honestidad». «Es un sitio esencial, porque trabajan con buenas maneras y las cosas están bien hechas», subraya, apretando las mandíbulas que ensalivan una oreja a la plancha «única, extraordinaria, suculenta».
Julio Michel es así de enfático y expresivo; hable de títeres o de comida. Ha capturado de cada muñeco creado y visto su expresividad y él se pronuncia hasta por los ojos. Por eso arrancarle elogios hablando de comer es tan sencillo como la propia charla.

El Mesón Los Arcos –«‘frente a la Guardia Civil», dice el teatrero sabedor de que hay otro hotel con el mismo nombre–, huele a plancha reciente, a oreja rebozada y a carrilera; a cocina casera que sirven a diario en sus menús del día.

«Tienen una cocina excelsa y lo más importante es que toda su carta es honesta». Lo afirma admirado «por su relación calidad– precio». Y puestos a enfatizar, subraya: «No es que tenga la mejor relación calidad–precio de Segovia, es que posiblemente sea difícil encontrar un sitio de tanta excelencia y honradez como este, por eso me gusta». Él acostumbra a dejarse ver por este rincón castellano con aspecto de mesón clásico, a media mañana y, muchos días, para comer.

Francisco Javier Molpeceres, Paco, no ha escuchado las alabanzas porque anda atareado en el negocio familiar, sirviendo cañas y vinos de chateo y preparando las mesas del menú que tantas veces frecuenta este director teatral.

Michel dice que siempre le gustó comer, incluso cuando era niño. «Mi madre cocinaba especialmente bien», apostilla. Quizás por ello, él es también cocinitas y se afana con aquellas recetas de lentejas, cocido, paella y otros arroces, que aprendió en casa. Incluso, acostumbra a ‘oficiar’ en Nochebuena su propio pavo relleno, que necesita de muchas horas de inyección de coñac.

«Hago una caldereta para chuparse los dedos, con un toque especial de hígado al vino blanco que añado al final». «Y una lasaña muy rica. El otro día la preparé para i amigo Jaime de La Chana, y se fue encantado», relata.

Jugamos a las preguntas absurdas y al pedirle que escoja un solo plato, responde raudo: «Si solo tuviera que elegir uno, diría que el cocido, así como de todo».

No tiene problemas de salud y asegura que no se cuida especialmente. Pero si se representara a sí mismo como alguna de las marionetas que construye, se quitaría 10 kilos de peso y alargaría su estatura hasta diez centímetros. «Podría comer más», bromea.

«Para comidas de momentos solemnes, de larga sobremesa y charla con amigos», le pierde el cordero asado del restaurante Maribel, muy cerca del Acueducto.

«Tienes la garantía del punto perfecto de asado y de que ése tierno lechal procede de Sacramenia, por eso su carne sabe a hierbas aromáticas y a lechal auténtico; es un manjar». Se declara partidario de los cuartos delanteros, «mucho más jugosos que los traseros», apostilla.

Cerca de la plaza Mayor, cuando el aperitivo le pilla callejeando por la ciudad vieja, Julio se divide entre la tortilla de patata del bar Plaza, y el Pago de Carraovejas del vecino José María. «La tortilla de patata del Plaza es de las cuajadas lo justo, en el punto perfecto para saborear todos sus ingredientes», sostiene. De la barra de chateo de José María, ensalza su tinto joven de cosecha propia y cualquiera de los pinchos que siempre abundan recientes.

Este trotamundos teatral mantiene una costumbre: cada 31 de diciembre renueva la lealtad con unos íntimos amigos. «Cruzamos la sierra andando desde Cercedilla hasta Valsaín y celebramos el cambio de año con el paso entre provincias para terminar comiendo en El Argentino, de Valsaín». Ahí busca «las empanadillas con todo tipo de ingredientes». «Es un placer ir degustando tanta variedad, sean de setas, espinacas o morcilla», aunque su favorita «indiscutiblemente es la de boletus».

En otro lugar de la provincia, Bernardos, frecuenta Casa Yagüe. «Todo es bueno y auténtico: los rebozados de bacalao, los escabechados y ¡qué vinos tiene siempre!», elogia.
Con tanta charla se ha hecho la hora de comer y, hoy, tocan judías caseras.

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