Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

POR LA TANGENTE

Aunque sea tarde

LAURA BRIONES LAURA BRIONES
16/12/2017

 

TE DEBÍA UNA LLAMADA. Y no la hice. La última vez que hablamos nos la tiramos larga. El tijeretazo se iba a consumar y tú, tiene narices, me animabas. No quise imaginar entonces que era la última conversación. Y hoy, semanas después de despedirte, te dedico este espacio, te lo debo, consciente de que todo está ya dicho. Las historias se agolpan, no obstante, en mi cabeza. Y en mi garganta. A cada cual más hilarante, porque así eras tú, un buen tipo, peculiar, guasón, si se terciaba desesperante y un jefe caótico, como bien sabías.

Te encantaba provocarme. Aún recuerdo la primera barbaridad que te solté. Apenas llevaba un mes trabajando en el periódico, sin saber por dónde me daba el aire, lo reconozco. Había pasado una noche fatal. Tenía un gripazo de aúpa pero no me atreví a quedarme en casa. Aguanté como pude la jornada y al entregarte la página, saboreando ya el momento de volver a casa, me espetaste muy serio: «Niña, no te escapes que te toca la columna».

Sabía que no era así pero antes de poder reflexionar mi yo más animal salió a flote y sin miramientos te lancé un sonoro: «Los cojones». Grabada en la retina tengo la media sonrisa con la que recibiste aquel desplante. Y hoy sé que fue entonces cuando conectamos. Así eras, te iba la marcha.

Aquel fue el comienzo de mil charlas sobre libros, películas, política o música, incluso boxeo, con vídeos de Youtube incluidos. También discusiones, hasta a voces, aunque solo una vez se tornó desagradable. Ni cinco minutos pasaron hasta que sonó a mi espalda una disculpa sincera que, por lo extraordinario de la situación, un jefe ‘reculando’, atesoro en mi memoria. Cerca, muy cerca del concierto de Chuck Berry que pude cubrir sin prisas, porque, melómano como eras, insistías en que se trataba de una oportunidad única. Cerramos tardísimo aquel día con Johnny B. Goode sonando a todo trapo en tu ordenador.

Y qué meriendas... Una página podría rellenar solo con aquella tarde de sábado que paramos media horita de teclear para compartir una cazuelita de morcilla con tomate. Por no hablar de los torreznos de Soria que me ‘pasabas’, con las oportunas y minuciosas instrucciones para que quedaran al punto.

Me quedo sin espacio, Corcu, y, doce años después, sigo sin ‘privilegios’ para apretujar los caracteres como tú lo hacías en estas informaciones plagadas de verbos precisos. Solo me queda, aunque sea tarde, darte las gracias por lo aprendido, vivido y reído.

 

Última hora

© Copyright El Correo de Burgos
Avda. de la Paz 28, Entreplanta - 09004 BURGOS. España
Contacte con nosotros: info@ecb-elmundo.com

El Correo de Burgos se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria