Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

SIN VENIR A CUENTO

El camarero más peculiar

DIEGO SANTAMARÍA DIEGO SANTAMARÍA
18/06/2017

 

UNOS CHUPITOS, José, y así aprovecho para contarte una cosa». Lo recuerdo como si fuese ayer. Estábamos en la Comu, dónde si no, y ya era tarde. Nos mandaste a la mierda con la mirada, pero supongo que te picó la curiosidad. «Voy a ser padre», te dije. Soltaste un taco antes de entrar en la cocina y de ahí saliste con una botella de champán para celebrar mi nueva etapa, la que después me transformó en parroquiano esporádico.

La de aquella noche es una de tantas anécdotas que te marcaste en mis 15 años como cliente de tu bar. Como tantos otros, te fui cogiendo cariño con los años. De primeras es difícil, pero seguíamos yendo por los precios populares y la música que pinchabas. Poco a poco, el camarero más borde de Burgos pasó a convertirse en el más mítico.

- «Ese José, ¿qué tal las vacaciones?»
- «¿Y a ti que cojones te importa?»

Diálogos similares a patadas. Ahí residía, precisamente, parte de tu encanto. Porque al rato, después de varias rondas, nos invitabas a un litro mientras comentabas lo bien que sonaba lo último de los Habeas -sabías que iban a triunfar desde que los viste en una okupa- o te marcabas un monólogo bestial. Los de fuera alucinaban. Y aunque no tanto como los de casa, también te valoraban. Recuerdo incluso que en una guía de bares que localicé hace años por internet te definían como «el camarero más peculiar del planeta». El tipo que escribió la reseña dio en el clavo.

Pero todo lo bueno se acaba. Y el maldito cáncer llamó a tu puerta, la derribó de una patada y entró sin pedir permiso. Dejaste la Comu en las mejores manos. Y te convertiste, como yo, en esporádico. Con la diferencia de que todos esperaban tu llegada, todos queríamos saber qué tal te iba. «De puta madre, no he estado mejor en mi vida». Te creo, y por eso me da tanta rabia que te marchases sin avisar, sin dejar que por una vez te invitase yo a ti.

Pero tranquilo, que ya arreglaremos cuentas cuando la tierra me llame. Ve adecentando tu garito en el más allá porque vas a tener mucha clientela. Y brindaremos por lo que haga falta. Eso sí, de primeras unos chupitos que no falten.

Última hora

© Copyright El Correo de Burgos
Avda. de la Paz 28, Entreplanta - 09004 BURGOS. España
Contacte con nosotros: info@ecb-elmundo.com

El Correo de Burgos se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Diario de Soria