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Una musa de Sorolla con raíces en Pradoluengo

La exposición del célebre pintor en el Museo Thyssen incluye el retrato de una joven damisela perteneciente a la burguesía local

DIEGO SANTAMARÍA DIEGO SANTAMARÍA
21/02/2018

 

No hace falta ser un entendido en arte para reconocer a Joaquín Sorolla como uno de los grandes artistas de la edad contemporánea. Lo que casi nadie sabe, seguidores de su obra inclusive, es que una de las musas del pintor valenciano fue una muchacha de Pradoluengo que no dudó en posar con sus mejores galas en 1897. La modelo en cuestión era Isaura Zaldo Arana, una joven damisela de la «burguesía local decimonónica» cuyo retrato copa centenares de miradas en el Museo Thyssen desde el 13 de febrero gracias a la exposición ‘Sorolla y la moda’.

Según detalla el historiador pradoluenguino Juanjo Martín, el retrato de Isaura «no dejaba de ser una inmejorable ‘tarjeta de visita’ para los potenciales esposos». En este sentido, más allá del «encuadre» elegido para realzar su figura o el «contexto de un verdadero palacio» en el que se ubica, destaca el «magnífico vestido» que ayuda a potenciar la «técnica pictórica» del «maestro de la luz». De lo que no cabe duda -más bien resulta «evidente»- es que «una señorita tan elegante hubiera podido casarse con cualquier miembro de la alta burguesía madrileña», con o sin cuadro.

Sin embargo, aunque «el amor era cada vez más importante en estas cuestiones», Martín subraya que «el matrimonio en aquellos años venía todavía muy mediatizado por intereses económicos». Sobre todo en las familias de alto rango, siempre ávidas de mantener a buen recaudo sus fortunas e incrementar su patrimonio con enlaces de conveniencia. La riqueza había que «dejarla en casa». Y quizá es lo que ocurrió en el caso de Isaura, quien finalmente «se casó con su tío paterno, Gervasio Zaldo Rivera».

Los privilegios sociales y económicos de los que gozaba la joven burgalesa se remontan a la ‘aventura’ americana de su padre, Bruno ZaldoRivera, «sin duda el indiano de mayor importancia de Pradoluengo». Y es que más allá de su patrimonio, cosechado en el puerto de Veracruz (México) gracias a su extensa red de contactos con comerciantes españoles al otro lado del charco, se afincó a su vuelta en Madrid con los cargos de diputado en las Cortes y senador por Burgos en 1905. Por si fuera poco, «fue uno de los fundadores del Banco Hispano-Americano» y «promovió la construcción de la cárcel modelo de Madrid, de varias manzanas residenciales del centro capitalino y de otros negocios» enmarcados en «multitud de facetas bancarias, de plantaciones o de construcción» con los que siguió amasando una colosal fortuna.

Como tantos otros indianos que volvieron a casa montados en el dólar, Bruno Zaldo Rivera nunca olvidó sus raíces. De hecho, quiso contribuir al desarrollo urbanístico y social de Pradoluengo. El mejor ejemplo, sin lugar a dudas, fue la construcción del hospital-asilo San Dionisio, el proyecto testamentario de su hermano gestionado en la actualidad por la Fundación Zaldo. Su trayectoria, a buen seguro, no pasó desapercibida entre sus paisanos. Quién iba a decir que este adolescente, «hijo de un mayordomo de la Hilatura La Rueda», regresaría como nuevo rico tras partir, como quien dice, con una mano delante y otra detrás.

Al igual que su padre, Isaura se asentó en Madrid hasta el fin de sus días. Falleció en el 51, con 76 años, sabiéndose inmortalizada por uno de los máximos exponentes del impresionismo patrio. Ahora, el retrato de la damisela pradoluenguina forma parte de una exposición de 70 obras sobre la que ya se han escrito ríos de tinta. No es para menos, pues no resulta fácil reunir una muestra tan extensa procedente de museos y colecciones particulares repartidas por distintos puntos del planeta.

Aunque bastante más lejana, la exposición de Sorolla en el Thyssen también posee otro punto de conexión con Burgos. Su comisario, Eloy Martínez de la Pera, tiene lazos familiares con Miranda de Ebro. De hecho, su relación con la ciudad es muy estrella, hasta el punto de sumarse, el pasado mes de julio, a la campaña promocional ‘Yo también soy Miranda Empresas’ con el objetivo de potenciar el tejido industrial en la comarca del Ebro.

 

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