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RIBERA

La Policía Local pierde otros 4 efectivos y se queda a la mitad

La plantilla se queda en sólo 25 policías cuando debería contar con 49

LORETO VELÁZQUEZ / ARANDA
03/03/2018

 

Poco han durado las plazas que se cubrieron en 2015. Tres de los siete policías que se formaron entonces han dicho adiós en las últimas semanas. No han sido los únicos, una agente que llevaba veinte años de servicio en Aranda ha decidido también buscar otro destino. Se debilita así una plantilla que lleva años en precario y que al perder estos cuatro efectivos se queda con 25 cuando por ratio poblacional debería tener un mínimo de 49 agentes.

Más problemas. El agente que está de segunda actividad cogiendo en teléfono por las tardes se jubila en agosto de este año. «Entre vacaciones y moscosos, entiendo que en julio dejará de trabajar», informa el representante de la Sección Sindical del SPPME, Enrique Fernández Izquierdo.

Por desgracia eso no es lo peor. El verdadero problema está a pocos años de llegar. «La media de edad de los 25 agentes de calle es de 50 años», apremia, consciente de que algunos no podrán pasar a segunda actividad cuando cumplan los 60 años porque el servicio quedaría sin los suficientes agentes de calle.

Aunque desde el ámbito político entienden que la mayoría de los cambios de destino busca una cercanía con la familia, desde el sindicato policial, aclaran: el principal motivo es económico. «Está claro que los hay pero aquí somos muchos los que somos de fuera y hemos apostado por vivir en Aranda». La razón fundamental, insiste, «es el dinero». «Yo tengo 54 años, llevo aquí 28 y sigo cobrando lo mismo. De hecho, con todo el respeto, cobro lo mismo que una cajera cuando soy funcionario de carrera», subrayaba al recordar que cuando él llegó había 42 agentes.

El segundo motivo guarda relación con las condiciones de una instalación «que no cumple los requisitos mínimos», y con la situación profesional y laboral de unos agentes que para acceder a cursos de formación tienen que tirar de cartera propia y de tiempo. «No compensa».

La carga de trabajo es además inmensa. «Desde que yo entré se ha triplicado el número de tareas», asegura mientras pone como ejemplo los casos de violencia de género, «cada vez hay más».

Con tan pocos efectivos, el sistema de cinco agentes por turno se tambalea cada vez que llegan vacaciones o uno necesita recurrir a una baja. «Al final llegamos hasta donde llegamos», lamenta convencido de que su función es fundamental para salvaguardar la seguridad ciudadana.

Su papel es clave en conflictos muy actuales como los generados por el botellón, los accidentes de tráfico en casco urbano y las supuestas carreras ilegales que se dan en el polígono. Por ley, los cuatro agentes que patrullan las calles en cada turno (uno se queda cogiendo las llamadas telefónicas), tienen que ir de dos en dos. «Hay muchos días en los que es imposible llegar a todo».

Ascender

Tampoco se puede ascender. «En mis 28 años, nunca he podido promocionar y presentarme al cargo de oficial porque las dos veces que ha salido se ha recurrido», lamenta con la mirada puesta en UGT, el sindicato que ha vuelto a paralizar la Oferta Pública de Empleo en la que estaban incluidas tres plazas de Bomberos y cuatro de Policía.

La falta de efectivos obliga a los agentes a trabajar casi todos los fines de semana del año. «Se supone que trabajamos cuatro y libramos uno pero al final no libramos», apunta a sabiendas de las dificultades que tienen para conciliar vida laboral y familiar.

Mención aparte merece el estado de la sede de la Policía Local. «Aunque se pintó la realidad es la que es», reprocha convencido de que la única solución posible es demoler el edificio y hacer uno nuevo. Pero el reto no es sencillo.

Aunque todos los grupos políticos comparten la necesidad de construir una nueva sede para la Policía Local, y hay programados por el equipo de gobierno 40.000 euros en presupuestos y 460.000 en remanentes, lo cierto es que el PP sigue sin tener los apoyos necesarios para sacar adelante los proyectos. «Esto al final no depende de un partido, tiene que ser un objetivo común de todos los partidos con representación municipal», concluye.

 

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