El Correo de Burgos

Ayala se somete a la cuestión de confianza con dudas sobre la aprobación definitiva o inicial de los presupuestos

La alcaldesa reconoce que existe doctrina legal que avala ambos supuestos que ya han seguido ciudades como Barcelona o Sevilla 

La alcaldesa en el pleno municipal del pasado viernes 22 de noviembre.

La alcaldesa en el pleno municipal del pasado viernes 22 de noviembre.©Tomas Alonso

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Cristina Ayala se somete este jueves  en Pleno a una cuestión de confianza. Previsiblemente, los once votos a favor de los populares no son suficientes para que tenga asegurada la confianza ante la oposición de los 12 ediles del PSOE y los cuatro de Vox.

Más allá de si la alcaldesa obtiene o no el respaldo de los concejales, esta situación es importante, ya que está «sujeta a la tramitación de las cuentas municipales, ya que se trata de una herramienta para desbloquear la aprobación de los presupuestos».

Ayala marcó que está en estudio la tramitación adecuada para ajustar los plazos para la aprobación de las cuentas municipales, ya «que la doctrina está dividida»..

Hay dos supuestos y los dos se ajustan a la ley. «Doctrinalmente, hay diferencia de opiniones, y lo que  puedo asegurar es que el ayuntamiento  hará lo previsto en la legislación en la Ley Orgánica de Régimen Electoral,LOREG».

Por un lado, se pueden aprobar  de manera automática, tras la moción de confianza,  si no hay una moción de censura por parte de uno de los dos grupos que en este momento forman la oposición Vox y PSOE. Un supuesto que parece bastante improbable, ya que ambas formaciones defienden planteamientos muy alejados.

La segunda supondría dar por aprobadas las cuentas municipales  de forma inicial, dando paso a la apertura de un plazo de información pública para la presentación de alegaciones. En este último supuesto, se deberían votar dichas alegaciones, con su discusión en un nuevo pleno para su aprobación definitiva del presupuesto en el plazo de un mes. En cualquier caso, los populares superarían el trámite de la aprobación de las cuentas del 2025 y el presupuesto sería aprobado.

Ayala reconocía que se está estudiando los precedentes seguidos en ciudades de España como Barcelona, donde Ada Colau utilizó este mecanismo para aprobar sus cuentas como alcaldesa de la Ciudad Condal. El otro modelo se puso en marcha el pasado mes de junio en Sevilla de la mano del popular José Luis Sanz, que también vivió una ruptura con su socio de gobierno de Vox.

Las dos propuestas son legales y se acogen a derecho. Sin embargo, la alcaldesa no quiso adelantar ni el momento en el que dará a conocer su decisión ni el sentido de la misma.

Esta situación no es nueva en la capital burgalesa, ya que en el año 2001 el alcalde socialista, Ángel Olivares, tras la ruptura del pacto municipal con Tierra Comunera, vinculó la aprobación de los presupuestos a la cuestión de confianza. En aquel momento las cuentas municipales se aprobaron de forma automática ya que ningún partido de la oposición sacó adelante una moción de censura contra el alcalde socialista.

En este momento, y a la espera de que Ayala se decida por una u otra fórmula, hoy se conocerá el organigrama de la reorganización de su Equipo de Gobierno tras la salida de los ediles de Vox. La alcaldesa apuntó que estaba «ultimando los flecos de la organización, porque hay muchísimas cuestiones, no son solo son las cuatro áreas principales, sino que es necesario reubicar las diferentes tareas».

En cuanto a su relación con su ex- socios de Gobierno, Cristina Ayala confirmó que ha mantenido conversaciones con dos, de los cuatro ediles de Vox. «Todos seguimos estando en el ayuntamiento. La corporación sigue conformada por 27 concejales y al estar en minoría, no hay una vinculación estable con ninguno de ellos a partir de ahora».

Una situación a la que llega el consistorio burgalés después de que en la sesión plenaria del pasado viernes día 29 la propuesta para las aprobación del presupuesto del próximo año no salieran adelante tras el voto en contra de Vox, lo que supuso la ruptura del pacto de Gobierno municipaly la expulsión de los cuatro ediles del la formación verde que formaban parte del bipartito. 

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