El reto de la Sima de los Huesos en Atapuerca. Poner en orden el revuelto de décadas de exploraciones
Rastrean la presencia de fósiles en la zona en la que las visitas desde finales del siglo XIX se hacían a la cavidad buscando dientes de oso. También rastrean el acceso desde las galerías a la Sima donde sólo aparecen osos.

Los trabajos en la Sima de los Huesos de Atapuerca, donde se sabe que están presentes al menos 29 individuos de una especie preneandertal aún por nombrar pero de la que han aparecido más de 6.000 fósiles humanos, se centran en el acceso. «No hay presencia humana, ahora todo lo que hay son osos, hay muchos, interesantes en sí mismos, pero solo hay osos en los tres puntos en los que hemos excavados no hay rastro humano», destaca Arsuaga.
Sería plausible alguna huella de los homínidos que acabaron en la Sima porque es la zona de acceso. Pero, por el momento, ese rastro de trayecto al yacimiento no existe. En cuanto a la Sima de los Huesos en sí se excava en un nuevo espacio de concentración de los cuerpos de hace 350.000 años de antigüedad. «Estamos en la zona donde los excavadores aficionados visitaban la cueva y es donde más revolvían para buscar fósiles, principalmente dientes de oso», añade.
Los burgaleses del siglo XIX tenían la afición de acercarse hasta Cueva Mayor para adentrarse en las cuevas. Algunos valientes se introducían por las galerías, donde hay incursiones desde antaño. Buscaban dientes de oso en un camino angosto y donde no fácil bajar. Hasta que se llevó a cabo la protección del espacio por un vecino de la zona antes de la Guerra Civil. Tiempo después fueron las incursiones de Edelweiss las que reivindicaban un cierre del acceso hasta que se desarrollo
Esta parte «más alterada» se empezó el año pasado y calculan que se necesitará otro año para finalizar. Después, llegará «lo mas difícil en la sima, es donde está toda la acumulación de osos pero debajo es donde, seguramente, están la mayoría de los restos humanos pero para llegar ahí hay que excavar muchos osos», avanza Arsuaga.