Así se divierten los participantes en el campamento urbano. 300 menores se convierten en 'guardianes del agua'
Organizados por el Ayuntamiento de Burgos y gestionados por Aspanias este año las acciones educativas están muy vinculadas al agua y al cuidado de la naturaleza

Foto de grupo de los participantes en la semana del 4 de agosto.
El agua es vida y es la excusa para divertirse en la naturaleza en la nueva edición de los campamentos urbanos que organiza el Ayuntamiento de Burgos y que cumplen 22 años. Con una oferta de 300 plazas, ocupadas al 95%, cada semana una treintena de niños, en 10 turnos entre julio y agosto, está participando en las actividades muy vinculadas con el cuidado de la naturaleza.
Este 2025 es el Año Internacional de la preservación de los glaciares y, por ello, los menores de entre 6 y 12 años que participan actúan como ‘guardianes del agua’ en multitud de acciones educativas.
De la mano de Aspanias, que gestiona esta actividad junto a los campamentos inclusivos que este año se desarrollan en el colegio Fray Ponce de León, en esta cita veraniega también se reservan plazas para menores con alguna discapacidad, un 30%, y otras dos para niños con dificultades sociales. Todos integrados en armonía están disfrutando con sus once monitores de una programación en la que realizan excursiones al río Arlanzón, a la playa fluvial, al Humedal de Fuentes Blancas y a las piscinas municipales, entre otros lugares. Los juegos de búsqueda del tesoro, aprender a montar una tienda de campaña y la observación de las estrellas, para los que hacen noche, son otras de las actividades que más gustan a los participantes.
La sede está en el Aula de la Naturaleza de Fuentes Blancas, donde pernoctan dos días, pero también cuentan con programación en los jardines del Hospital Militar, como contaban durante una visita a los campamentos la concejala de Servicios Sociales, Mila del Campo, y Jesús Cirujano, presidente de la Fundación Aspanias.
«Este es un proyecto que organiza el Ayuntamiento de Burgos que es muy potente para lograr la inclusión de los menores con capacidades diversas porque conviven y participan», explicaba el responsable de Aspanias, que destacaba que una oportunidad de pasar tiempo en la naturaleza y salir de las rutinas llenas de pantallas.
La responsable municipal de Servicios Sociales destacaba, por su parte, que estas actividades de conciliación de verano cuentan con fieles seguidores todos los años porque es la época en la que más necesidades tienen las familias por el tiempo libre de los menores. Además, los más mayores de esta actividad, los que se acercan a los 12 años, tienen la oportunidad de pasar dos noches fuera de casa para prepararse para otros campamentos a los que van de más mayores con más días lejos de sus familias.
Los campamentos urbanos tienen un coste por niño de 75 euros a la semana y el horario es de 10.00 a 19.00 horas de lunes a viernes. Los martes y los viernes son las jornadas en las que los niños de 9 a 12 años se pueden quedar a dormir con sus compañeros. El sábado se prolonga la estancia hasta las 13.30 horas.

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.
Campamentos urbanos 2025

Un momento de la visita a los campamentos urbanos, en esta ocasión a la orilla del río Arlanzón.