El Correo de Burgos

La cárcel de Burgos, inmune a la escalada de agresiones por el "contacto directo" que favorece su estructura

La directora del centro penitenciario, Beatriz Sahagún, defiende el proceso de selección de los internos que participan en salidas tras las tres fugas registradas en los últimos meses. Se han restablecido las actividades, que se suspendieron en mayo, y los huidos están ya en prisión

La directora del centro penitenciario de Burgos, Beatriz Sahagún, durante su intervención con motivo de la Fiesta de La Merced.

La directora del centro penitenciario de Burgos, Beatriz Sahagún, durante su intervención con motivo de la Fiesta de La Merced.SANTI OTERO

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El centro penitenciario de Burgos es, al parecer, inmune a la escalada de agresiones en otras prisiones de España que llevaba al colectivo de funcionarios que trabajan en estas dependencias a protestar por el riesgo creciente que asumen en el desempeño de su labor. 

La directora de las dependencias locales, Beatriz Sahagún, aseguraba con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Merced, patrona de estas instituciones, que, pese a existir algunos momentos complicados que se afrontaban gracias al "buen hacer" de los profesionales del centro, en términos estrictos en sus dominios no se ha registrado ninguna en los últimos tiempos.  

A tan positiva situación contribuye, a su juicio, la "estructura arquitectónica" de este casi centenario centro, pues "favorece el contacto directo" de los trabajadores con los internos. "Permite conocer las inquietudes y los problemas de los reclusos y anticiparse más fácilmente a cualquier posible incidente", aseveraba la responsable de una cárcel, cuyas riendas asumía en abril de 2024, con unas características singulares marcadas por su antigüedad de la construcción. "Tiene 93 años y es un lugar histórico muy diferente a las instalaciones modernas", apuntó.

Sahagún hacía estas declaraciones minutos antes de dirigirse a la plantilla y a las autoridades reunidas en el Monasterio de San Agustín para celebrar tan señalado día. En este contexto, subrayaba que el objetivo principal del centro es la reinserción social de los internos, una labor que, añadía, se ve respaldada por la colaboración con la sociedad civil y las instituciones de Burgos.

Preguntada por las fugas acumuladas en los últimos meses, la responsable del penal ha precisado que, técnicamente, solo una de ellas fue tal, mientras que "las otras dos se trataron de no reingresos" de presos en salidas programadas. Así, recordaba que "la única se produjo en el centro de inserción social para presos de tercer grado, que viven en semilibertad, y el recluso fue capturado en dos horas y regresaba a segundo grado".

En todo caso, Sahagún defendía las actividades y el proceso de selección de los internos que disfrutan de ellas. "Para participar en estas salidas, los internos deben pasar por una junta de tratamiento compuesta por nueve profesionales -educador, trabajador social, psicólogo, jefe de servicio o subdirectora de tratamiento, entre otros- que evalúan su evolución y progreso. Se vota la oportunidad y, en caso favorable, se propone a la juez de vigilancia penitenciaria y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que son las responsables de emitir la autorización", detallaba.

Destacaba además, al respecto, que el centro penitenciario de Burgos es pionero en este ámbito, con 48 salidas programadas realizadas en 2024 y una media de 10 a 12 participantes en cada una de ellas. "Aunque se suspendieron en mayo debido a los no reingresos, se reanudaban posteriormente y llevan 15 salidas desde entonces", añadía.

En relación con la plantilla, el número de funcionarios aumentaba a 247, gracias a un reciente concurso de traslados, y actualmente hay 18 plazas vacantes. El centro tiene 325 internos, cuarenta menos que en la fiesta del año pasado y una cifra por debajo de su media, que ronda los 500, y actualmente un departamento permanece cerrado. Reconocía más problemática la cobertura de personal laboral, con siete puestos sin ocupar frente a las 19 adjudicadas.

Sahagún también precisó que la cárcel cuenta con dos médicas interinas y el apoyo de un servicio de telemedicina, que permite a facultativos de otras prisiones atender a los internos por videoconferencia en caso de ser necesario. Además, para brindar la necesaria atención psicológica, el centro tiene dos psicólogas y una plaza vacante, cuya ocupación ya ha sido solicitada y se prevé lograrlo en el próximo concurso de traslados. Además, aunque "los internos tienen la posibilidad de salir a consulta de Psiquiatría en el Hospital Universitario de Burgos y el Divino Valles", cuentan también con un especialista contratado para reforzar la atención en momentos puntuales.

En cuanto a los retos a los que se enfrenta el centro penitenciario burgalés, su responsable mencionó que la prioridad es "seguir abriendo las puertas a la sociedad y lograr que los internos se consideren parte de ella". Anunció que este año se iniciarán nuevos proyectos en este sentido, entre los que se incluye una colaboración La Estación de la Ciencia, gracias a un convenio con la Universidad de Burgos y el Ayuntamiento. 

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