El Correo de Burgos

Los autobuses cedidos por Madrid ya están camino de Burgos

Los 45 chóferes voluntarios salieron de las cocheras de la carretera de Poza para recoger los vehículos en Sanchinarro y trasladarlos en convoy hasta la capital burgalesa

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Un numeroso grupo de conductores voluntarios del servicio de autobuses urbanos de Burgos ha salido de madrugada hacia Madrid para recoger los 40 vehículos cedidos por la EMT, en una operación organizada al detalle y concebida para acelerar la recuperación del transporte público en la capital burgalesa tras el incendio que arrasó buena parte de la flota municipal. La salida se ha producido sobre las cinco y media de la madrugada para llegar a primera hora a la capital de España en un autobús que recogió a los chóferes voluntarios, perfectamente uniformados, en las cocheras de la carretera de Poza. 

Desde esa zona cero del incendio se puso en marcha el grupo que se encargará de traer a Burgos los autobuses que Madrid ha puesto a disposición de la ciudad de manera temporal para aliviar la crisis abierta en el servicio.

El dispositivo interno ideado por el servicio burgalés de Movilidad prevé la participación de 45 conductores voluntarios, a los que se les trasladará directamente hasta la enorme cochera madrileña del barrio de Sanchinarro, el punto en el que la EMT ha dejado preparados los vehículos para evitar la entrada en el centro de la capital. Cabe señalar que esas instalaciones tienen capacidad para más de 450 autobuses y son las más modernas de la EMT.

Los buses se han rotulado con el mensaje 'Madrid con Burgos'.

Los buses se han rotulado con el mensaje 'Madrid con Burgos'.Pablo Garcia

La llegada a Madrid de la expedición burgalesa está calculada en torno a las ocho de la mañana, a tiempo para un breve recibimiento institucional entre los ayuntamientos de Madrid y Burgos antes del regreso, que se quiere acometer sin demora. Según las directrices trasladadas a los conductores, tanto la EMT como la Comunidad de Madrid han pedido que la vuelta se inicie cuanto antes, en torno a las diez de la mañana, con el objetivo de reducir riesgos en carretera y evitar problemas de tráfico en la autovía.

El regreso a Burgos se realizará en dos convoyes de 20 autobuses, separados entre sí por unos minutos, con una distancia de seguridad de 200 metros entre vehículos. Antes de iniciar la marcha, los conductores recibirán en Madrid las pautas definitivas de circulación por parte de la Guardia Civil y una vez en marcha, el recorrido incluirá una parada en Boceguillas para descansar, tomar café y comer un bocadillo.

La previsión no fija una hora cerrada de llegada a Burgos, precisamente para no condicionar una operación de estas características a un cálculo excesivamente rígido. Una vez superado el entorno de Lerma, será la Guardia Civil la que ordene la entrada escalonada a la ciudad para evitar afecciones en la calle Vitoria y facilitar la llegada ordenada de los autobuses a las cocheras.

Convoy de autobuses de Madrid camino a Burgos.

Convoy de autobuses de Madrid camino a Burgos.ECB

Más allá del componente logístico, la operación deja una imagen poco habitual en el transporte urbano burgalés, con decenas de profesionales movilizados para recuperar cuanto antes una parte esencial del servicio. La cesión acordada por Madrid contempla hasta 40 autobuses durante seis meses prorrogables, dentro de una respuesta de urgencia con la que Burgos busca sostener a corto plazo su red de transporte mientras avanza en soluciones de mayor alcance para la flota y las instalaciones.

La mejor solución

La solución articulada con Madrid llega después de una cadena de ofrecimientos de otras ciudades que, a lo largo del martes, pusieron vehículos a disposición del Ayuntamiento de Burgos para ayudar a recomponer el servicio. Según explicó la alcaldesa, Valladolid fue una de las primeras en mover ficha con la oferta inicial de un autobús, ampliada después a dos, a la que se sumaron propuestas de Ciudad Real, Pamplona, León, Vigo, Valencia, Palma de Mallorca, Santander, Elche y también de municipios de menor tamaño como Segovia, que ofreció un minibús.

La cochera de Sanchinarro tiene 59.000 metros cuadrados y capacidad para albergar hasta 450 autobuses.

La cochera de Sanchinarro tiene 59.000 metros cuadrados y capacidad para albergar hasta 450 autobuses.EMT

Pese a esa respuesta, el Consistorio optó por la oferta de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid porque permitía resolver de una sola vez una parte sustancial del problema. Cristina Ayala defendió que la propuesta de la capital constituía una solución “global”, inmediata y homogénea, mucho más sencilla de gestionar que un mosaico de cesiones parciales procedentes de distintos puntos del país. Esa homogeneidad facilita además trámites como el contrato de cesión, los seguros, la formación a los conductores y la asistencia técnica necesaria para poner en circulación los vehículos en Burgos.

El acuerdo con Madrid contempla la cesión gratuita de hasta 40 autobuses durante seis meses, con posibilidad de prórroga, y permite al Ayuntamiento ganar margen en plena crisis del transporte urbano tras el incendio de las cocheras. Los vehículos comenzarán a llegar de forma progresiva y forman parte de una respuesta de urgencia pensada para sostener el servicio a corto plazo mientras el Ayuntamiento aborda soluciones más estables para la flota y las instalaciones.

Un grupo de conductores con los autobuses cedidos.

Un grupo de conductores con los autobuses cedidos.Pablo Garcia

Pese a esa cadena de ofrecimientos, el Ayuntamiento optó por la propuesta de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid porque permitía resolver de una sola vez una parte sustancial del problema. La alcaldesa defendió que la oferta de la capital suponía una solución global, inmediata y homogénea, más sencilla de gestionar que un conjunto de cesiones parciales procedentes de distintas ciudades. A ello se suma la dimensión de la propia EMT madrileña, que opera una flota de 2.210 autobuses, una capacidad que le permite ceder temporalmente 40 vehículos a Burgos sin alterar su funcionamiento ordinario.

El convenio no tiene coste inicial para el Ayuntamiento, más allá de asumir los seguros en un plazo máximo de 15 días y, lógicamente, los costes de mantenimiento, que se prevén elevados por no tratarse de vehículos nuevos. La cesión tendrá una vigencia inicial de seis meses prorrogables y deja abierta la puerta a una posible compra en el futuro. 

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