La librería más antigua de España pide ayuda: Hijos de Santiago Rodríguez lanza una campaña para recaudar 60.000 euros
Lucía Alonso, responsable del espacio literario, explica en redes que se usarán para «cubrir la deudas más urgentes y proteger los empleos». En dos días ya se han recaudado más de 11.000 euros

Exterior de la librería Hijos de Santiago Rodríguez.
La librería Hijos de Santiago Rodríguez, uno de los espacios literarios más emblemáticos de la ciudad y que ha permanecido abierto de forma ininterrumpida durante 176 años, atraviesa actualmente «una crisis financiera crítica» y acaba de lanzar en redes un grito de ayuda. Así lo explica Lucía Alonso, sexta generación de esta familia de libreros que en 1850 fundaba el mítico espacio junto con una casa editorial y un taller de impresión.
Después de conocer la crítica situación que vive la librería burgalesa, decenas de figuras literarias y artísticas y ciudadanos anónimos han mostrado su apoyo al negocio a través de la redes sociales.
Ahora, Alonso ha dado un paso más allá y ha lanzado una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe con un objetivo claro, «alcanzar los 60.000 euros». La responsable del espacio cultural asegura en el vídeo publicado en las redes sociales de la librería que, «tras sobrevivir a episodios históricos tan devastadores como la Guerra Civil, la dura posguerra y la reciente pandemia, nos hemos visto obligados a iniciar un proceso de concurso de acreedores» para evitar un cierre que parecía impensable.
Bajo el lema de poseer «176 razones para seguir», la gerencia ha señalado que esta cifra no es arbitraria, sino que «está destinada a cubrir las deudas más urgentes y, por encima de todo, a proteger los puestos de trabajo de un equipo que ha dedicado su vida al oficio de librero».
La respuesta ciudadana no se ha hecho esperar, y en poco tiempo ya se han superado las 320 donaciones, acumulando casi 11.000 euros en un primer impulso de solidaridad que busca garantizar que esta «forma de estar en el mundo» no desaparezca.
Desde que se conociera la complicada situación que atraviesa la librería, escritores y referentes culturales han protagonizado una movilización en redes sin precedentes. Figuras como Máximo Huerta han sido especialmente contundentes, recordando que «cuando una librería de esta solera cierra, se pierde una parte de nuestra propia identidad».
En el mismo sentido se expresaba hace unos días el escritor Juan Gómez- Jurado. «Es una noticia triste. Es una noticia fea y desagradable que una librería esté amenazada», aseveró y señaló que «sin las librerías independientes ni escritores ni lectores ni nadie al que le interese el tejido cultural de España es nada».
El vallisoletano César Pérez Gellida señalaba en sus redes que la librería «necesita la ayuda de todos los lectores de Burgos, así que os voy a pedir que en la medida de lo posible cuando tengáis que hacer una compra os acordáis de ellos. Os acordéis de esta librería que ha estado presente en vuestra ciudad desde 1850». Otras voces como las de Manel Loureiro, Manuel Ríos San Martín, Miguel Gane e Isabel Arias también han hecho una llamada de urgencia para salvar la librería burgalesa.
Alonso asegura en el vídeo que su mensaje es de lucha pero también de esperanza y señala «tener un plan y un equipo sólido». Pide a su comunidad que les ayuden a «cruzar el último tramo» de «este difícil camino», ya sea mediante microdonaciones desde los 5 euros o simplemente «difundiendo esta historia» para que no se convierta en un silencio irreversible.