El turismo rural burgalés salva el puente de mayo con más de un 90% de ocupación
Sin apenas cancelaciones de última hora, el sector afronta con optimismo el resto del mes pese a la «meteorología revuelta». Los campings cerraron marzo con un 4,7% más de viajeros que en 2025

Casa rural en la localidad burgalesa de Covarrubias.
Ni siquiera las malas previsiones meteorológicas frenaron las buenas perspectivas que ya de antemano auguraba el turismo rural en Burgos de cara al puente de mayo. A diferencia de otros enclaves, sobre todo los de «sol y playa», el tiempo no constituye un factor determinante. De ahí que la tasa de ocupación superase el 90%, desde el viernes hasta el domingo, con muy pocas cancelaciones de última hora por culpa de la lluvia.
Más allá de que la mayoría de reservas se gestionaron con «mucho tiempo de antelación», el ínfimo número de anulaciones registrado afectó principalmente a establecimientos hoteleros. No en vano, al portavoz de la Asociación de Turismo Rural de la Provincia de Burgos (Turalbur), Domingo Hernández, también le consta que alguna casa se quedó «vacía» por cuestiones ajenas a las precipitaciones previstas durante el fin de semana.
Pese a la «meteorología revuelta» que amenaza con extenderse durante los próximas días e incluso semanas, mayo tiene «buena pinta» en lo que a ocupación se refiere. Aun con todo, el sector deberá afrontar mayores gastos en calefacción que otros años -fcon el gasoil por las nubes- salvo que las temperaturas se adecúen a lo habitual en esta época del año.
Las «buenas perspectivas» también se mantendrán en junio. Con la «temida excepcionalidad», eso sí, «solamente de viernes a domingo». En este sentido, el portavoz de Turalbur reconoce que «es muy complicado tener clientes entre semana». Lo bueno, al menos en mayo, es que el hecho de contar con cinco fines de semana garantiza la ocupación turística, como mínimo, durante una decena de días.
Tampoco varía el predominio del turismo nacional frente al foráneo. Siempre hay excepciones, por supuesto, como las de aquellos alojamientos que discurren por el Camino de Santiago y acontecimientos puntuales como el eclipse solar del 12 de agosto, que logrará «romper la tendencia habitual» aumentando además las pernoctaciones. En cualquier caso, lo normal es que 9 de cada 10 viajeros sean españoles.
No cabe duda de que el eclipse supondrá un importante hito para el sector, aunque lo ideal hubiese sido que se produjese «en febrero o mediados de marzo» para compensar el año. Sea como fuere, Hernández ve «complicado» que este fenómeno asegure una elevada tasa de retorno en años venideros. Lo sabe por experiencia, «también con los clientes nacionales», tras la celebración de otros eventos de calado que hicieron repuntar el turismo en la provincia como la Dance World Cup en la capital burgalesa en julio de 2025.
Caída interanual
El paso del invierno a la primavera viene marcado, en gran medida, por la Semana Santa. La ocupación se dispara, como es lógico, durante el periodo vacacional y las cifras de marzo dependen de cómo caiga. Este año, por ejemplo, el turismo rural burgalés cerró el mes de marzo con 6.719 viajeros (445 procedentes de otros países), casi un 10% menos que el año pasado.
La diferencia aumenta hasta el 49,3% respecto a 2024 debido al factor Semana Santa. Así lo refleja la última encuesta de ocupación en alojamientos turísticos extrahoteleros del Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúa a Burgos como la decimocuarta provincia del país con mayor índice de viajeros y pernoctaciones en casas y hoteles rurales. A nivel autonómico, Ávila, Salamanca y Segovia obtuvieron mejores resultados.
Con un total de 13.578 pernoctaciones, el pasado mes de marzo permitió alcanzar una estancia media de dos días. Se trata, tomando como referencia los datos del INE, del peor registro de los últimos cuatro ejercicios. En términos globales, no obstante, la ocupación se disparó hasta el 28,43% durante los fines de semana en los 365 alojamientos disponibles, que suman 3.958 plazas disponibles y 537 personas empleadas dentro del sector.
Apartamentos turísticos
Cada vez más en auge, sobre todo después de la pandemia, los alojamientos turísticos han incrementado considerablemente el número de usuarios. De 531 en marzo de 2021 a 3.071 en el mismo periodo este año, en 2024 se acreditó un pico de 3.895 viajeros de los que más de medio millar eran foráneos.
Lo curioso del asunto es que este aumento de turistas no se traduce en estancias más largas. Todo lo contrario. En marzo de 2022, el INE recogió una media de 2,9 días mientras que este año se sitúa en 2,15. Sin embargo, hay épocas en los que la presencia de viajeros se prolonga más tiempo. En septiembre de 2025, sin ir más lejos, la estancia media fue de 3,39 días.
No está de más remarcar que las cifras el INE corresponden a las viviendas de uso turístico que operan de manera legal. En el último mes de referencia, hubo 233 alojamientos con 896 plazas disponibles prestando dicho servicio. La ocupación, cercana al 40%, se disparó hasta el 58,8% durante los fines de semana. Unas cifras prácticamente similares a las de 2024, cuando la Semana Santa propició un repunte nunca antes visto dentro de esta modalidad. Por otro lado, cabe destacar que este sector apenas genera empleo aunque haya pasado de 34 a 122 trabajadores en el último lustro.
Extranjeros de paso
Queda claro, tanto en la capital como en el resto de la provincia, que el turismo nacional constituye la principal fuente de ingresos para los establecimientos hoteleros. En todos salvo en los campings, donde los residentes en el extranjero ganan por goleada año tras año. Hasta el punto de representar, el pasado mes de marzo, al 84% de los viajeros.
Pero hay una asignatura pendiente. A pesar del elevado número de turistas foráneos, la estancia media en los campings burgaleses no llega a los 2 días. Se aprecia, por lo tanto, que son lugares de paso hacia otros destinos. Además, la ocupación de parcelas rondó el 13,49% en el último mes de referencia disparándose hasta el 19% los fines de semana (el mejor dato de este lustro).
La oferta, en cualquier caso, sigue siendo limitada para un territorio tan extenso. Apenas una docena de campings, con cerca de 4.500 plazas, y 45 empleados en nómina. Aun así, los datos relativos a marzo recogidos por el INE revelan que el sector ha logrado sobreponerse a la caída del año pasado tras un 2024 en el que se alcanzó la mejor marca en lo que va de década.