Los bomberos de Burgos rescatan a un hombre atrapado en un aparcabicis cubierto
Descargaron la aplicación del sistema para liberarlo, tras quedar retenido mientras estacionaba su bicicleta. Ya se ha dado orden de ampliar el tiempo de apertura para evitar que este insólito suceso vuelva a ocurrir

Bomberos revisan el mecanismo de apertura de un aparcabicis cubierto en la plaza de España.
A falta de cabinas telefónicas, aparcabicis. Y es que poco imaginaba un ciclista burgalés que desde este fin de semana se pensará dos veces volver a utilizar las nuevas estructuras cubiertas, al verse convertido, por un momento que se le haría eterno, en inesperado remedo de José Luis López Vázquez en el célebre e inquietante mediometraje de Antonio Mercero. Hasta los bomberos hicieron acto de presencia, como en la película.
Al servicio de la lírica cabe imaginar, incluso, que algún transeúnte pudo ignorar su llamamiento de auxilio, atrapado dentro del moderno habitáculo en pos de la movilidad sostenible, sin entender nada de lo que ocurría. Más allá de tal licencia, de vuelta a la realidad, lo seguro -y confirmado por el Ayuntamiento- es que mientras el usuario en cuestión, en un alarde de urbanidad y precaución, aparcaba su vehículo tras activar la cubierta mediante la aplicación creada al efecto, debió demorarse más de lo que la programación del sistema consideraba oportuno. La cúpula volvió a bajar y el anónimo protagonista -como aquel de Mercero- quedó encerrado sin posibilidad de escapatoria.
El teléfono móvil marcaba la diferencia con el filme de 1972. Tras constatar que no había salida, el ciclista optó por pedir ayuda al 1-1-2, que envió a efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento. Los bomberos desplazados al lugar, superado el estupor inicial, comprobaron que carecían de la llave de emergencia de la instalación y descargaron la aplicación mediante los QR que lucen en la propia estructura y liberaron al protagonista de esta insólita historia que, no obstante, ha tenido repercusión práctica.
Y es que, dadas las circunstancias, el responsable del área estudiaba el tiempo de apertura y concluía que era necesario ampliarlo por seguridad, para evitar nuevos casos como el ocurrido. De hecho, a primera hora del lunes el área de Movilidad recibía la solicitud formal. Pueden ya los ciclistas de Burgos, por tanto, usar sin miedo ni prisa, pero sin pausa, los 18 aparcabicis cubiertos repartidos por la ciudad.
Cabe recordar que, tras más de medio año instalados y después de lamentar públicamente que no hallaba empresa que quisiera hacerse cargo de su gestión, el Ayuntamiento llegaba a un acuerdo con el Instituto Tecnológico de Castilla y León a comienzos de abril para la puesta en marcha de estas instalaciones. El contrato tiene una vigencia de seis meses y un coste mensual de 3.023 euros. En este periodo el servicio será gratuito. Para usarlo es necesario descargar la aplicación Movibur, registrarse y aceptar las condiciones de uso, que establecen un tiempo máximo de estacionamiento de 36 horas consecutivas.