Excavaciones en Atapuerca 2026: Preparados para abrir la guarida de antecessor
Un grupo de 40 excavadores empezarán el 20 de junio en diez yacimientos de Atapuerca. Se reforzarán con 200 más en julio. Entre los objetivos está el terminar de extraer el espacio que habitó Pink, el abuelo de Europa.

Trabajos de excavación el año pasado en el techo del nivel 6, subnivel 1, que se finalizaron el año pasado para abordar el grueso donde se conservan restos de antecessor.
La cuenta atrás para iniciar una nueva campaña de excavación en los yacimientos de Atapuerca ha comenzado. ATA’26 calienta motores y el próximo 20 de junio un total de 40 investigadores experimentados se acercarán a la Trinchera del Ferrocarril para arrancar unos trabajos centrados en los grandes protagonistas de cada año: el abuelo de Europa (Pink), Homo antecessor, los preneandertales de la Sima y los neandertales de Fantasma y Estatuas. Los yacimientos se mantienen. Se extrae la secuencia de la vida en este rincón de la provincia de Burgos desde hace más de 1,3 millones de años hasta la Edad del Bronce.
«No nos hemos planteado abrir nuevos espacios porque lo que tenemos aborda una secuencia cronológica tremenda y, además, hay muchísimos elementos que analizar y procesar. Lo que hay en Atapuerca es único, hay compañeros que con mucha suerte ven uno o dos restos humanos durante todo el periodo de excavación o en su carrera, mientras que aquí salen en cada campaña», recuerda la codirectora de las excavaciones de Atapuerca, Marina Mosquera.
La directora del Iphes de Tarragona es una de las tres investigadoras principales (IP) de la tercera dirección colegiada que afronta su segunda campaña al mando. Junto a ella se establecen como IP María Martinón (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, Cenieh) y José Miguel Carretero (Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos). Junto a ellos codirigen el proyecto Andreu Ollé (Iphes), Alfonso Benito (Cenieh) e Ignacio Martínez Mendizábal (Universidad de Alcalá). Con todos ellos se mantiene en la codirección Juan Luis Arsuaga, tras la jubilación de Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro.
A la avanzadilla inicial que empezará a excavar en menos de un mes, se sumarán hasta 200 excavadores en turnos rotativos de 15 días hasta el 25 de julio. Entre ellos hay un grupo que coordina las diferentes excavaciones y personal que apoya esa labor. Es la responsabilidad en escala que permite ir formando en competencias de dirección a los veteranos, lo que hace posible que el proyecto Atapuerca siga teniendo la misma fuerza en esta tercera gestión y se prepare desde el principio para la cuarta. «Como decía José María Bermúdez de Castro, esto no es un proyecto de investigación, es un programa científico, académico, social y de divulgación. Es algo no tiene parangón con ninguna otra excavación en potencial, recursos, colaboración y apoyo social y de las administraciones», remarca la directora del Iphes de Tarragona.
Esta tercera generación de directores, seis más Arsuaga, ha logrado renovar la financiación del anterior equipo de dirección, y la campaña del año pasado se saldó como una transición tranquila para la que todos llevaban años preparándose. «Es verdad que seis somos muchos, o eso puede parecer, pero cuando nos encargábamos del apoyo a los codirectores, como los segundos de a bordo, ya trabajábamos juntos. El paso del año pasado pudo ser más de cara al público, porque nosotros seguimos haciendo lo mismo», reconoce Mosquera. La transición ha sido tranquila y, lejos de generar tensiones, «nos ha acercado más en esa dirección colegiada en la que cada uno aporta su opinión sobre algo o recuerda que hay que seguir tal protocolo… Si alguien esperaba problemas, se va a llevar una decepción porque somos muy aburridos», insiste.
En su segundo año de dirección colegiada de las excavaciones, con la coordinación logística del burgalés José Ignacio Alonso, llegó el momento de empezar a desentrañar los secretos de la guarida de Antecessor a gran escala. Este año se abre en extensión el subnivel del campamento donde se han localizado gran parte de los fósiles canibalizados que describieron la primera especie homínida española en el árbol de la evolución humana mundial. «Ya abordamos este año el nivel TD-6 2, que es donde en los dos sondeos anteriores se han encontrado los principales restos fósiles del registro de antecessor. Ahora se abre el pastel de verdad», afirma Mosquera.
Ha llevado más tiempo del esperado. El nivel TD-6 1 planteó más complicaciones de lo que vaticinaron los sondeos. Estos eran de poca extensión. El primero, un testigo para conocer la profundidad del yacimiento y los periodos con registro conservado. El segundo, un retranqueo obligado por las circunstancias que está ya en la base de Gran Dolina, el nivel TD-4. «En anteriores incursiones no habíamos visto esta riqueza del techo del nivel seis, ha sido complejo porque abordamos la excavación en superficie nivel por nivel. Es decir, no se baja mucho en un lado y en otro nada, sino que vamos abriendo toda la superficie para tener todo el contexto», añade. De esta manera, se han observado una especie de alteraciones o erosiones en algunas partes del yacimiento, unos 40 metros cuadrados, donde se han recuperado una docena de fósiles nuevos, pero, sobre todo, una serie de coprolitos (heces fosilizadas) de hiena. En total, se han mapeado y registrado 1.300, lo que ha retrasado el festival de restos humanos de Homo antecessor al que se espera llegar este próximo verano.

Trabajos en el yacimiento de Penal que coinciden con el nivel de TD-6
Penal, el otro lado de TD-6

La pendiente de Sima del Elefante donde se encontraron los restos de Pink.
Se agota el mundo de Pink
No será la última noticia que haya al respecto puesto que, como sucede en otros yacimientos, lo excavado es una parte mínima del grueso terreno de sedimento que se esconde hacia el interior del complejo de galerías de la sierra. «Aunque se acabe ahora mismo el nivel, no será lo último que veamos de la época de Pink, Elefante es una cueva grandísima y no sabemos lo que puede quedar hacia dentro». Ya hay restos humanos, parte del rostro de la especie, industria y fauna procesada. Lo suficiente para inferir la difícil supervivencia, en un entorno húmedo como el que le rodeaba hace más de un millón de años, de este homínido de rasgos africanos que llegó hasta la parte norte de la península.

Yacimiento Gran Dolina TD-4, de 900.000 años. Es la base del yacimiento que también se excava en el exterior. SANTI OTERO
TD-4, la base de la casa de antecessor

En la Sima de los Huesos a penas caben cinco personas. JAVIER TRUEBA (MSF)
Tras la entrada a la Sima de los Huesos

La superficie de excavación en Galería la ha convertido en una cavidad de la Sierra de Atapuerca.
Galería, la mina de carne en Atapuerca

Yacimiento de Cueva Fantasma, el refugio de los últimos neanderatles en un contexto muy frío y en convivencia con un activo grupo de hienas.
Fantasma, el final del mundo neandertal
el mundo neandertal

Trabajos para desentrañar el taller neandertal que cerró la entrada exterior de Galería de las Estatuas.
Estatuas, dos yacimientos separados por la pared de la cueva

Imagen de trabajos de excavación en la cueva El Mirador, en Atapuerca. RAÚL G. OCHOA
Los modernos: en Mirador artistas y cocineros

En la parte de abajo está el hogar de los primeros agricultores de la Meseta. Arriba excavan la Edad del bronce.