Lleva croqueta y jamón serrano. Así es 'Croqueburguer', la sorprendente mejor hamburguesa de Burgos
Eduardo Antón obtiene su segunda victoria consecutiva en el Concurso Provincial de Grecabur mientras Carnicerías Sedano acapara las medallas de plata y bronce

La mejor hamburguesa de Burgos se hace en la Carnicería Antón.
Silencio en la cocina, máxima concentración. Cada plato a punto, cuidando hasta el más mínimo detalle, mientras al jurado se le empezaba a hacer la boca agua. Nueve propuestas de cuatro carnicerías. Y una, solamente una, ha logrado alzarse con el título de Mejor Hamburguesa de Burgos.
Estuvo «reñida», como siempre, la competición. Así lo reconocía, antes del veredicto, el presidente del Gremio de Carniceros de Burgos (Grecabur), Miguel Ángel Alonso. Finalmente, Eduardo Antón consiguió revalidar la victoria del año pasado gracias a su Croqueburguer, elaborada con carne de vacuno y croqueta de jamón serrano (Casalba, para más señas). Un producto gourmet que, según confesaba antes de saberse ganador, pondrá ya mismo a la venta.

Eduardo Antón, con su hamburguesa cocinada y cruda para el Concurso Provincial de Grecabur.
Lo mismo hará el gerente de la Carninería Antón con su Vaca Rica, a base de carne de vaca vieja madurada con piparras troceadas y queso de oveja rallado cien por cien burgalés. «Son hamburguesas sencillas. Tampoco queremos hacer cosas complejas, sino algo que podamos comercializar en la tienda», subrayaba, mirando de reojo los platos del resto de participantes, mientras dejaba clara su intención de «aportar todo lo que se pueda» para que el Concurso Provincial de Hamburguesas Artesanales siga poniendo a Burgos en el mapa.
Ahora, una vez obtenida la victoria, Antón volverá a competir en la gran final autonómica de la Federación Regional de Carniceros de Castilla y León que se celebrará el próximo mes de octubre en Palencia. En cualquier caso, lo mejor de esta experiencia es que «te promociona mucho; te da publicidad, la gente te ve en redes y se corre la voz». Tanto que su Pollito Pío, con el que triunfó el año anterior, se vende como rosquillas.

Mari Carmen y Beatriz, de Carnicerías Sedano.
Tampoco se fueron de vacío Mari Carmen y Beatriz, de Carnicerías Sedano. Medalla de plata y bronce gracias a Malhumorada (ternera angus con queso ahumado de trufa y nueces y el borde aderezado con pepitas de sésamo y amapola) y Dulce Canalla (carrillera ibérica rellena de queso Stilton y mermelada de higo rodeada de pan con tomate picantón), respectivamente. Con las manos en la masa, aspiraban seriamente a la victoria sin perder de vista lo importante de la cita: el «colegueo» con los compañeros de gremio de los que siempre se aprende.

Javier Rodríguez (Hermanos Rodríguez).
Veterano en el concurso y firme defensor de la materia prima local, Javier Rodríguez (Hermanos Rodríguez) puso el listón por las nubes con su Consentida, de ternera «criada al natural» con mousse de foie casero, cebolla y un toque de mostaza. Ídem con la Toscana, sugerente combinación de vacuno y lardo italiano.

Verónica Quintana, de la Carnicería Quintana.
Con «muy buenas expectativas» se presentaba por vez primera Verónica, al frente de la Carnicería Quintana desde hace un año. Dispuesta a dejar una grata impresión en el jurado, lo cual logró con creces, se lanzó a la piscina con tres tipos diferentes de hamburguesas. La primera, bautizada como Chingona, picando que da gusto al más puro estilo mexicano. La segunda, mirando hacia Estados Unidos, de nombre Virtuosa y con salsa barbacoa. Para rizar el rizo apostó por la Sultana, «muy potente», con forma de pincho moruno y especias turcas.
«La hamburguesa tiene mucho valor. Ahora se pica a conciencia para que salga un producto de calidad», remarcaba Verónica con doble expectación. Por el concurso, por supuesto, pero también por el veredicto de su clientela a partir de ahora cuando sume estas tres nuevas variedades a su mostrador.
Rodríguez, por su parte, tiene cada día más claro que este tipo de eventos son un «escaparate» ideal para que «la gente joven vea una posibilidad real muy buena de labrarse un futuro». Y no solo a base de hamburguesas, que ya de por sí brindan un «sinfín de posibilidades», sino innovando en un sector que, en el caso de Burgos, atesora «ganaderías profesionales que hacen muy bien las cosas».