El Correo de Burgos

Nueva protesta en Aranda para exigir que no se olvide la reapertura del Directo

Cerca de 150 personas se concentran en la estación, donde reciben al influencer Carlo Cuñado tras recorrer a pie un tramo

Imagen de la concentración, a la que se sumó Carlo Cuñado.

Imagen de la concentración, a la que se sumó Carlo Cuñado.ECB

Burgos

Creado:

Actualizado:

Alrededor de 150 personas se concentraron a las puertas de la estación de Aranda de Duero para reclamar la reapertura del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos. Convocados por la Plataforma del Ferrocarril Directo, los manifestantes recordaron el interés de una línea férrea que une Madrid con Burgos, pasando por Aranda de Duero, «al ser el trayecto más recto entre los dos puntos» y por el que «se ahorra unos 100 kilómetros en cada viaje a diferencia de la línea 100 que se desvía hacia el este, hacia Valladolid».

La concentración sirvió para recibir al comunicador y creador de contenido Carlo Cuñado. Ha sido tras la finalización del periplo por las vías del Tren Directo, entre Aranda de Duero y Somosierra (Madrid), que lleva realizando durante la semana.

Cuñado buscaba dar visibilidad al abandono de una infraestructura clave para la conectividad, el desarrollo económico y la cohesión territorial de las comarcas afectadas. Cuñado explicaba que este primer recorrido forma parte de una iniciativa más ambiciosa, la de recorrer, probablemente en el mes de abril, un camino en varias etapas con la participación de más personas para reivindicar la línea. «Se trata de que los que quieran puedan hacer una, dos o las cinco etapas que se plantean, para hacer algo mediático con el fin de que nuestra voz se escuche», señala el influencer.

Desde la Plataforma valoran de forma muy positiva el resultado de la convocatoria. «A pesar del poco tiempo la respuesta ha sido importante y estamos muy contentos de ver que el apoyo sigue ahí», destacó la secretaria de este colectivo, Begoña Cisneros. Recordó que a pesar de que hay personas que no apoyan esta reivindicación, lo cierto es que no son del todo conocidas las razones por las que minimizó el uso del ferrocarril. «No se murió, nos mataron la línea. Primero dejaron de pasar muchos servicios para desviarlos por Valladolid a pesar de que por aquí se ahorraba tiempo y kilómetros, luego cambiaron los horarios para que no fuesen interesantes para casi nadie, siguió la gran subida del precio de los billetes de repente y, como vieron que aún así no podían acabar con la línea para pasajeros, decidieron llevar en autobús a los que compraban su pasaje».

tracking