20 años de rock y solidaridad en primera persona
Eslabon soplará velas con un «concierto único e irrepetible», el viernes 1 de mayo, en la sala Andén 56. Para celebrarlo como se merece, la banda burgalesa compartirá repertorio con viejos amigos de Lobocordero, Entrevías, Hijos del Frío, David Send, Sexma, Antecessor o Popper Ladies

Samu, Sergio Gallego y Ricky, de Eslabon, con un cartel del 20 aniversario.
Casi nadie sabe que Eslabon se formó «de casualidad» en Aspanias. «No es la típica historia de unos adolescentes que están en el instituto, se juntan porque les gusta la música, saben tocar algún instrumento y montan una banda», apunta Ricky, vocalista y único miembro fundador de un grupo clave en la escena rock burgalesa. Jóvenes pero «talluditos», tres trabajadores de la entidad pusieron en marcha una serie de talleres en vista de que «a los chicos les gustaba la percusión». Primero con versiones, después con canciones propias. Poco a poco, el proyecto fue tomando forma y se convirtió en una «vía de escape».
Hace ya dos décadas de aquello. El primer concierto, casi que no cuenta. Tres temas en un evento organizado por Aspanias, una suerte de «ensayo con público». Tan mal no lo debieron hacer porque después les llamaron para actuar en un festival de Los Ausines. Entre el público, dándolo todo en primera fila, se encontraba Samu. Al cabo de un tiempo, decidió amortizar la batería que le habían regalado tres meses antes y acabó formando parte del grupo.
Casi también desde el principio, Sergio Gallego ingresó en Eslabon a través de Pitu, actualmente en Perrosdepaja y bajista de la banda por aquel entonces. Cogió la guitarra y hasta ahora. Por «circunstancias de la vida» -de trabajo, mejor dicho- Pitu lo tuvo que dejar y fue sustituido por Tute. Antes de irse, pudo dejar su impronta en Berrea (2009) y Flores de ceniza (2011).
El ‘núcleo duro’ se ha mantenido desde entonces. David Sendino se permaneció una larga temporada como guitarrista. Aportó y enriqueció la nueva etapa sonora del grupo, palpable en Programados para la pereza (2020) y Loading (2023), hasta que se despidió de sus compañeros con un cálido abrazo. Ya en 2024, Rubén Gallego (hermano de Sergio) se incorporaba definitivamente, tras alguna que otra colaboración previa, al saxofón.
Hecho este repaso de forma somera, que también incluye otros dos álbumes (Cerraos al vacío en 2015 y El momento de intervenir en 2018), va siendo hora de ir al grano. 20 años son muchos para una banda en los tiempos que corren. Y hay que celebrarlo como se merece. «Es nuestro cumpleaños y queremos que venga mucha gente a nuestra fiesta», apunta Sergio mientras mira de reojo el cartel del gran evento. Un concierto único, el viernes 1 de mayo en la sala Andén 56, con una larga lista de invitados sobre el escenario y entre bastidores.

Cartel del concierto por el 20 aniversario de Eslabon.
Lobocordero, Hijos del Frío, Entrevías, David Send, Sexma, Antecessor, A Sako & Popper Ladies, Perrosdepaja, Desgaste, Ana Andueza (Asociación Cultural Denuncia), Pimienta Negra... «En estos 20 años hemos hecho muchos amigos», remarca Samu sin pasar por alto el respaldo de La Puerta Negra y Gato Encerrado Records.
Con puntualidad británica, literalmente hablando, la velada arrancará con Herminia Abdominal. Un «grupo sorpresa» dispuesto a dar la campanada para que Diegovisión se luzca a continuación. «Le contraté en mi boda para dos horas. Cuando llevaba cinco se levantó, fui a darle las gracias y me dijo que iba a por un kalimotxo para seguir tocando», recuerda Sergio, entre risas, firmemente convencido de que el compositor briviescano brindará un show espectacular.
De cara al repertorio, que en principio consta de 21 cortes, Eslabon incluirá cuatro nuevas canciones. Las primeras, A lo que nos dan las piernas e Instantes eternos, han visto recientemente la luz. Aparte de adentrarse en pasajes sonoros poco transitados hasta la fecha, ambos temas plasman a la perfección los valores de un grupo, resiliente como pocos, que no se olvida de quien estuvo, está y estará a su lado.

Los Eslabon al completo.
Los otros dos temas, inéditos hasta la fecha, se publicarán a lo largo del año. Nada avanzan al respecto, aunque dejan entrever que gustarán a todos los públicos. Algo habitual, por otro lado, en la trayectoria de Eslabon. Su rock, accesible a cualquier edad, siempre se caracterizó por ir más allá de la reivindicación de pancarta. Sobre esta cuestión, Samu tiene claro que «lo que nos diferencia es que no nos limitamos a criticar; también ofrecemos nuestra visión e intentamos aportar soluciones con una pequeña moraleja».
Predicar con el ejemplo
Del rock urbano a un punk más americanizado por momentos, Eslabon nunca ha perdido la esencia que reflejan sus letras. Tampoco su espíritu solidario. Y no de boquilla, precisamente. A lo largo de su carrera, el conjunto burgalés ha colaborado de manera desinteresada con Accem, Aspanias, Apace, el colegio de Educación Especial Fray Ponce de León, ELACyL, Maydayterraneo, Proanbur, Burgos Acoge, Familias con Ucrania, Somos Manada, Grefa, el Centro Social Recuperado (CSR) de Gamonal, Parkinson Burgos y el Aparejadores Rugby. Llegaron, incluso, a elaborar una unidad didáctica contra el bullying para centros escolares tomando como referencia el tema Corazón que no siente, que los alumnos del Virgen del Brezo (Santibáñez de la Peña, Palencia) aprovecharon para grabar un videoclip.
«Qué mejor manera de llevar a cabo lo que decimos en las letras», aplaude Sergio. Ricky, por su parte, rememora con especial emoción el día que una enfermera del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) les pidió permiso para «poner Érase en una conferencia sobre cuidados paliativos». Y el concierto a favor de ELACyL, con Jesús Gómez subiéndose al escenario del Andén para «darnos las gracias» cuando eran ellos los que estaban agradecidos por «todo el esfuerzo que hizo para sacar adelante el festival».
«Llevamos 20 años sembrando y nos gustaría verlo recompensado un poco ese día»
«Son pequeños detalles que llenan más que cualquier otra cosa», sostiene Samu. Como el clásico bolo de Navidad en La Rúa para recoger juguetes y libros, uno de «los momentos más bonitos del año».
De aquellos barros, estos lodos. «Llevamos 20 años sembrando y nos gustaría verlo recompensado un poco ese día», concluye el baterista de Eslabón, refiriéndose al 1 de mayo, tras recordar que «hemos puesto el precio de las entradas lo más barato posible, sobre todo para los niños, porque queremos que vengan familias». A fin de cuentas, se trata de «un concierto único e irrepetible» salvo que «lleguemos a los 40».