Sacyl asumirá los cuidados paliativos que gestiona la AECC
El consejero de Sanidad inauguró ayer el piso de acogida para enfermos de cáncer
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L. B. / Burgos
Sacyl asumirá desde el próximo 1 de enero los servicios de cuidados paliativos a enfermos de cáncer que hasta ahora ofrece la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Lo anunciaba ayer el consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola, en su visita a Burgos con motivo de la inauguración del piso de acogida que ha puesto en marcha la delegación local de esta agrupación.
En total, una decena de profesionales responsables de los cuidados paliativos de la AECC en la región pasarán a depender de la red sanitaria pública. Dos de ellos corresponden a Burgos, un médico y una enfermera.
«Se está contratando ya al personal. Es importante porque son profesionales con una gran capacidad técnica en la asistencia a estos enfermos y están muy bien valorados. Vamos a aprovechar una labor ya hecha», reconoció Guisasola. Al respecto, el presidente de la AECC en Burgos, Enrique Plaza, señaló que «poco a poco» la agrupación deberá traspasar los servicios asistenciales que gestiona a las administraciones y centrar su trabajo «en la prevención y en la investigación».
En relación con la vivienda que ayer abría sus puertas, la tercera de Castilla y León tras las puestas en marcha en Salamanca y Valladolid, Plaza señaló que la iniciativa responde a una demanda de los propios pacientes.
Este piso, cofinanciado por la Junta de Castilla y León, cuenta con cuatro habitaciones dobles destinadas a facilitar la estancia a los pacientes oncológicos de la provincia que deban desplazarse a la capital burgalesa para recibir tratamiento. «Se trata de humanizar estos momentos, de que se encuentren como en su casa a pesar de estar lejos», indicó. La vivienda cuenta además con salón, cocina, dos cuartos de baño y equipamiento completo. Además, un automóvil estará disponible para trasladar hasta el centro hospitalario a los usuarios que lo requieran.
Por su parte, el consejero de Sanidad valoró el importante ahorro hospitalario que propician estos pisos pues «hasta su existencia algunos de estos enfermos ingresaban para recibir tratamiento».
Cada habitación se destinará a un paciente y un acompañante y no habrá límite de tiempo de estancia. Con todo, Guisasola estimó que la media ronda los tres o cuatro días «por lo que el índice de rotación es importante y se podrán beneficiar muchas personas, tal y como se ha observado en los otros pisos de la región, al cien por cien de ocupación».
Un trabajador social contratado a jornada completa se encargará de prestar el apoyo que enfermos y familiares precisen.
La subvención de la Junta para la puesta en marcha de los tres pisos asciende a 90.000 euros.