El parque tecnológico de Burgos estará finalizado antes de que concluya 2011
Tras el desmonte y las canalizaciones las tareas se centran ahora en la urbanización
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J. MAIQUES / Burgos
Hace tiempo que Burgos dirige sus miradas con una envidia sana, y no tan sana, al desarrollo de los parques tecnológicos de Boecillo (Valladolid) y León. Ahora, varios años después, el sueño de contar con un polígono industrial pensado y diseñado para asentar empresas innovadoras está más cerca que nunca y, tal y como señalaron a este periódico fuentes de la Consejería de Economía de la Junta de Castilla y León, Burgos tendrá listo su parque tecnológico antes de que finalice este año. Y será así, salvo que las condiciones climáticas sean especialmente adversas, indicaron las mismas fuentes.
Una vez finalizadas las tareas de desmonte y canalizaciones, los esfuerzos se concentran ahora en la urbanización de las calles del futuro parque. Un trabajo, este último, con un rendimiento más visible y que deja intuir ya cómo será el esqueleto del polígono tecnológico. Un espacio con una superficie de 124 hectáreas que se ubica entre la carretera de Logroño y la AP-1, a la altura del municipio de San Medel.
Las obras se iniciaron hace un año exactamente y en los meses de verano, con la llegada del buen tiempo, una veintena de grandes máquinas y camiones comenzaron a intensificar unos trabajos que ya no se han interrumpido. Entre otras cosas porque el invierno, hasta la fecha, no ha sido especialmente crudo y ha permitido avanzar a buen ritmo.
En cualquier caso, lo cierto es que para llegar al punto en el que se encuentran ahora las obras, el proyecto ha vivido diversos contratiempos. El primero de ellos no se hizo esperar y surgió en el mismo momento en el que hubo que determinar cuál sería el emplazamiento en que se construiría el parque.
Entonces, la ubicación junto al aeropuerto se tuvo que desechar por un informe técnico ambiental que alertó sobre el impacto acústico que la infraestructura aeroporturaria podría ejercer sobre las empresas instaladas en el complejo. Seguidamente, los propietarios de los terrenos se negaron a venderlos al precio marcado por Gesturcal (empresa pública) y fue ahí cuando la Junta de Castilla y León decidió aprobar la declaración de Bien de Interés Regional. Una decisión que permitió la urgente ocupación de los terrenos.
Pero cuando, realmente, el proyecto, emprendió el camino de no retorno fue cuando, en julio de 2009, el Consejo de Administración de ADE Parques Tecnológicos y Empresariales de Castilla y León adjudicó la urbanización del nuevo complejo industrial a la constructora Isolux Corsán Corviam.
El plazo de ejecución, que se puede adelantar, se fijó en 24 meses y el presupuesto de la urbanización del futuro parque tecnológico está cifrado en 29,4 millones de euros.