La SNE exige que la energía nuclear no dependa del «gobierno de turno»
La capital acoge desde hoy la 37 reunión anual de la Sociedad Nuclear Española
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N.E. / Burgos
Los responsables de la Sociedad Nuclear Española (SNE) manifestaron ayer que no hay «ninguna razón» para que «ningún político» prescinda de la energía nuclear mientras las centrales del país demuestren que pueden «operar con seguridad». Así se expresaba la presidenta de SNE, Lola Morales, que reclama un gran pacto por la energía en España para que el futuro del sector no dependa de intereses «partidistas» sino de las «necesidades del país».
La capital burgalesa acoge, desde esta mañana y hasta el viernes, la 37 edición de la reunión anual de la Sociedad Nuclear Española, en la que se han inscrito cerca de 600 profesionales del sector de la energía. En opinión de Morales, «la energía, como el agua, son temas estratégicos que no pueden depender en su planificación a medio y largo plazo del gobierno de turno o de los representantes políticos que puedan cambiar o no cada cuatro años».
Durante estos días se tratarán cuestiones como la seguridad de las centrales nucleares, su vida útil y cuestiones de actualidad relacionadas con la gestión del accidente nuclear de Fukushima, en Japón, y sobre los procesos de renovación de las autorizaciones para que las centrales operen a largo plazo. Precisamente, alrededor de esta última cuestión la presidenta de SNE apuntaba que la tendencia de países como Estados Unidos es a conceder permisos de operaciones por hasta 60 años en instalaciones de diseños parecidos a las plantas españolas.
Morales insistió en que en condiciones de seguridad, avaladas por el Consejo de Seguridad Nuclear es necesario plantearse la operación a largo plazo, especialmente, en contextos económicos de crisis como el actual. En este sentido, afirmó que la energía nuclear debe seguir formando parte de la «cesta energética» de manera complementaria al resto de variedades.
Durante la presentación de esta reunión anual, que se celebra en Burgos, como parte de la conmemoración de los 40 años de funcionamiento de la central nuclear de Santa María de Garoña, se indicó que este es el primer encuentro tras dos acontecimientos importantes. Por un lado, el accidente nuclear de Fukushima y, por otro, tras conocer los resultados de la evaluación preliminar del Consejo de Seguridad Nuclear que ha examinado los informes presentados por las centrales nucleares españolas. Según recordó la presidenta de la SNC, «la evaluación avala la seguridad de las plantas ya que se confirma la robustez de los diseños, los márgenes de seguridad de las centrales más allá de esas bases de diseño y, a la vez, los operadores de las centrales han identificado ya de manera proactiva posibles mejoras de seguridad que contribuyan a incrementar más estos márgenes, frente a sucesos tan extremos e inconcebibles en nuestro país del tipo del que ocurrió en Japón».
Con este panorama, no tiene sentido, a juicio de Morales, que ningún político quiera prescindir de la energía nuclear en la cesta energética que debe estar basada en tres vectores clave: «la garantía del suministro, la competitividad de los costes y la minimización de emisiones de efecto invernadero».