Aguas inyectará en el Ayuntamiento 6ME al renunciar a cambiar 55.000 contadores
La presidencia de la Sociedad sostiene que el proyecto de los medidores no es prioritario y defiende que existe la fórmula jurídica para llevar el dinero al Consistorio
-
J. MAIQUES / Burgos
Por algo la llaman la joya de la corona y la gallina de los huevos de oro. El Ayuntamiento de Burgos parece haber encontrado en la Sociedad de Aguas a un gran aliado para defenderse de la crisis que azota las arcas municipales. Y lo hará, tal y como explicó la presidenta de la empresa pública, Carolina Blasco, prescindiendo del proyecto para cambiar 55.000 contadores de la ciudad. Una actuación que se proyectó hace cuatro años y que requeriría de una inversión de 6 millones de euros. Cantidad que se quiere inyectar de forma íntegra en el Consistorio capitalino.
La presidenta de la Sociedad señaló a este periódico que la instalación de los contadores telemáticos (para medir el consumo por radiofrecuencia) «puede esperar» y «no son una prioridad» en este momento. En este sentido, justificó la decisión en que «la tecnología estará más avanzada dentro de tres años» y se podrán encontrar medidores más modernos y perfeccionados. Y es que, tal y como señaló, no pasa nada «por no ser pioneros» en este cambio. Palabras con las que se puede interpretar que el proyecto de los nuevos medidores era poco menos que un lujo perfectamente prescindible.
En cuanto a la posibilidad de que sea legal llevar fondos de Aguas al Ayuntamiento, Blasco defendió que sí «existe la fórmula jurídica» para hacerlo. Y una de ellas podría pasar, grosso modo, por «renunciar a la amortización técnica». De este modo, lo único que habría que hacer es «proceder a la distribución de beneficios entre los accionistas». Y habida cuenta de que el Consistorio es el dueño del 100% de la Sociedad, todo el capital ahorrado (no gastado) revertiría en su único propietario.
En cualquier caso, el Ayuntamiento de la ciudad no dispondrá de los seis millones en este ejercicio. Entre otras cosas, porque el gasto se dividió en cuatro años y en 2012 solo estaba previsto desembolsar 1,5 millones para cambiar alrededor de 14.000 contadores. El resto se ingresará, según los planes que maneja Aguas de Burgos, a lo largo de los próximos tres años.
Por otra parte, cabe recordar que el Ayuntamiento explicó a finales del año pasado que la subida de la tarifa del agua se debía a que era necesario pagar algunas de las inversiones. Fundamentalmente el crédito de la depuradora, pero también el proyecto de los contadores que ahora tienen pensado ahorrarse. Por tanto, la justificación para ese incremento del precio perdería ahora parte de su fundamento.
Otra posibilidad sería que el dinero de los medidores sirviera para reducir los costes de la ampliación de la depuradora o para iniciar las obras de los depósitos, por poner algún ejemplo, pero parece que las urgencias de la Casa Consistorial para hacer crecer sus ingresos tienen, en este momento, bastante más fuerza.
Respecto a que un servicio como Aguas dé beneficios tampoco supone una excepción. Prueba de ello, tal y como hizo público el PSOE la semana pasada, es que la ORA (la zona azul) hizo que el Consistorio ganara alrededor de 700.000 euros durante 2011.
De cualquier modo, lo cierto es que aquellos que no son partidarios de la venta, parcial o total, de la Sociedad; pueden encontrar en este tipo de operaciones (las que inyectan dinero en el Ayuntamiento) un argumento muy fuerte para defender que la ciudad siga siendo la propietaria del 100% de Aguas. Porque si se consiguiera hacer llegar varios millones al año a la Administración local, la privatización, según esta tesis, podría equivaler a matar la gallina de los huevos de oro. Claro que, como todo, una oferta desorbitada podría hacer cambiar de idea y eso, al menos hasta ahora, es solo una hipótesis.
Por otra parte, cabe recordar que la empresa pública ya ingresa en el Consistorio algo más de un millón de euros al año en compensación por los créditos atrasados que se afrontaron desde la Casa Consistorial (se decidió tras la transformación de servicio municipal a empresa pública). Una cantidad que también abonará durante los próximos años y que hará que el montante total ronde los 11 millones.