El Consistorio pedirá este año la ITC a los 300 edificios más viejos de la ciudad
Licencias habilitará el 15 de julio el Registro de la Inspección Técnica de Construcciones. Están obligados a encargar la revisión las 6.219 construcciones con más de 40 años
J. MAIQUES / Burgos
La Concejalía de Vivienda y Licencias del Ayuntamiento de Burgos ya tiene lista la maquinaria para controlar el cumplimiento de la Inspección Técnica de Construcciones (ITC). Prueba de ello es que este mismo año comprobará si ya han pasado esta revisión las primeras 300 edificaciones de los 6.219 inmuebles de la capital con más de 40 años de vida. En 2013 esa comprobación se extenderá a otras 650 construcciones y así sucesivamente hasta que se haya constatado que todas ellas han cumplido con la normativa impuesta por la legislación autonómica y estatal.
Ese es el cálculo de plazos que maneja la concejal de Vivienda, Dolores Calleja, quien señaló ayer que este control se iniciará en las construcciones más antiguas. Así, las entre 800 y 1.000 que se supervisarán en 2012 y 2013 tienen una edad mínima, según estimó, de entre 80 o 90 años. Las más antiguas superan incluso los 115 años.
En cualquier caso, el hecho de que se empiece a vigilar el cumplimiento de la ITC en los inmuebles más vetustos no significa que los propietarios con las viviendas de 40, 41 o 42 años (las más jóvenes de las que están obligadas a pasar la revisión) se puedan relajar. Sencillamente, porque «tienen la obligación» de pasar la ITC, recordó la edil.
Cabe aclarar que la Administración local solo supervisa si se ha cumplido la normativa y son los propietarios quienes deben encargar la ITC a profesionales autorizados (arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales...). Luego, eso sí, el Ayuntamiento tiene potestad para ordenar que se haga la inspección de aquellas edificaciones que no se han sometido a este examen. Y en el caso de que el propietario se haga el remolón encargará que se realice de forma subsidiaria. Interponiendo, en este caso, una sanción al propietario por el incumplimiento de su deber.
Del mismo modo, si el informe técnico de la ITC es desfavorable y el dueño no acomete los arreglos, el Consistorio, además de fijar una multa, también encargará la ejecución de las obras que sean necesarias. Y, como no puede ser de otra forma, pasará la minuta.
La concejal de Vivienda y Licencias recordó que el objetivo de esta normativa es «concienciar a los ciudadanos en el deber y en la cultura de conservación». Un beneficio que redunda en la ciudad, mejora su imagen y «evita la despoblación de barrios», ejemplificó. Y puede servir, añadió, como una herramienta útil para forzar el «arreglo de algunas deficiencias que con una pequeña intervención evitarán que, a posteriori, aparezcan males mayores y más costosos». Es, en resumen, trasladar la aplicación de la Inspección Técnica de Vehículos a las construcciones.
Con todo esto, el área de Vivienda tiene ya casi listo el Registro Público de la ITC y a partir del 15 de julio podrá ser consultado por todos los ciudadanos. Así, por ejemplo, quien quiera comprar una casa podrá saber si ha pasado la revisión y si el inmueble se encuentra en buen estado.
La voluntad de la concejal es que la Ordenanza pueda aprobarse en el Pleno del mes de julio. Todo ello, después de que se haya pedido la participación de los colectivos profesionales implicados, así como del resto de las formaciones políticas.
Las ITC de los edificios se deberán renovar cada diez años. El Ayuntamiento, por otra parte, publicará en breve un listado con las construcciones que revisará en 2012 y 2013.