'Al ojo' con lo que comes
En los meses de verano es cuando más intoxicaciones alimentarias se registran, aunque no hay que bajar la guardia, ya que en cualquier época del año pueden producirse
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ROCÍO SILVA / Burgos
Las intoxicaciones alimentarias, provocadas por el consumo de productos contaminados, vuelven a retomar el protagonismo durante los meses de verano. El calor favorece que estas toxiinfecciones se perpetúen con más densidad en estos días, donde es habitual la adquisición de alimentos que no han tenido una refrigeración adecuada.
Los brotes se producen por unos microorganismos denominados patógenos, es decir, que causan enfermedad, y como pueden llegar al alimento por diversas vías, si además, se dan las condiciones idóneas que favorezcan la multiplicación de estos agentes biológicos, acarrearán una intoxicación.
Por un lado, uno de los elementos que repercute en mayor medida, como ya se menciona, es la temperatura, ya que «por biología esos mecanismos necesitan una temperatura concreta para reproducirse, y ésta se favorece en verano, por eso en esta época hay que tener mucha más preocupación», ha explicado José Antonio Miranda, jefe del servicio de Sanidad.
Pero, en ningún momento, se debe descartar que estas toxiinfecciones puedan aparecer cualquier día del año. Tanto un domicilio particular como un restaurante, cuentan con una temperatura ambiental media y si no se han adaptado las medidas higiénicas adecuadas o no se han puesto barreras para evitar una posible contaminación, es probable que también aparezcan las intoxicaciones. «Nuestro trabajo se desarrollo desde enero a diciembre, sábados y domingos», aclaraba Miranda.
En otro sentido, son los alimentos ricos en nutrientes como los derivados del huevo, la carne o el pescado, los más factibles de sufrir esta contaminación, y la salmonella se convierte en el principal agente de infección.
Los síntomas que provocan también varían en función de una serie de condiciones. Si se trata de una persona fuerte, con buena salud y la carga microbiana es baja, probablemente los efectos sean muy suaves. En cambio, en personas enfermas, niños o ancianos, se produce una mayor afectación, que en algunos casos puede incurrir incluso en la muerte.
Por tanto, desde la Junta de Castilla y León se insta a los ciudadanos a que adopten siempre medidas de prevención y en el portal electrónico vienen recogidos una lista de consejos que ayudan en la labor informativa.