IV FIN DE SEMANA CIDIANO
Un viaje a los tiempos del Cid a golpe de espada y al galope
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M. R. / Burgos
Las calles del centro histórico vuelven por cuarto año consecutivo a convertirse en espacios más propios del medievo, en las que se mezclan los cientos de personas caracterizadas como los más diversos y variopintos personajes de la edad media con los miles de curiosos que ayer disfrutaron del desfile de la comitiva.
Un recorrido que en esta edición ha ampliado las calles hasta pasar por dos de las más características del centro, San Juan y La Puebla, lo que permitió que muchos más ciudadanos pudieran disfrutar del paso de los cerca de 800 integrantes de las 25 asociaciones que formaron parte del desfile.
Un año más, la buena temperatura acompañó, lo que permitió que miles de personas se acercaran no sólo a ver el desfile sino a pasear por los numerosos puestos instalados entre el paseo del Espolón y los alrededores de la Catedral. No obstante, el desfile acaparó todo el protagonismo, con la presencia de los jinetes, cerca de 50 caballos que dan una gran espectacularidad al recorrido, en el que ayer se podía escuchar algún comentario de visitantes que preguntaban qué era lo que veían.
Algún lugareño le explicaba que era el fin de semana cidiano, una recreación de la época medieval con el Cid como figura central. A los niños que les acompañaban eso les daba igual, poder ver a poco menos de dos metros el paso imponente de esos jinetes no necesita explicación. Más sorprendidos se quedaban con las recreaciones de algunas de las asociaciones que desfilaban. Especialmente con la de dos presos a los que iban a ajusticiar y que miraban entre asustados y curiosos. La curiosidad también se instaló entre algunos de los miembros del desfile, que aprovechaban el paso por delante de monumentos como la Catedral para sacar fotografías.Continúa en la edición impresa