DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD
Herrera mantiene su espíritu rebelde con el Gobierno en defensa de Castilla y León
El presidente de la Junta quiere compensaciones en empleo para las comunidades ‘cumplidoras’ con el déficit . Exige un Plan del Carbón «ordenado y con sensibilidad social»
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MARÍA R. MAYOR / ValladolidEl año transcurrido desde el último examen a la acción de gobierno, que constituye el Debate de Política General, ofrece un panorama sobre el estado de la Comunidad con más desempleo, recortes en numerosas áreas y tensiones entre la Junta y el Gobierno de Mariano Rajoy en asuntos de especial interés para Castilla y León, como el objetivo de déficit, la financiación autonómica, la reforma local, o la minería.De todo ello habló ayer el presidente del Ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, en la intervención que abrió en las Cortes el Debate sobre el estado de la Comunidad, la más larga de las nueve que ha protagonizado en sus años al frente de la Junta, y que se prolongó durante dos horas.Su política de mano tendida a la oposición, que Herrera esbozó por la mañana con su propuesta de un nuevo plan de choque por el empleo, se extendió ya en el debate de la tarde a otros aspectos como la ordenación territorial, la revisión del cierre de urgencias nocturnas en consultorios locales, o la posición de Comunidad en la financiación autonómica y el déficit.Herrera arrancó su intervención con un diagnóstico de la situación actual, con la crisis y la recesión como telón de fondo, que presentan como «su consencuencia más dramática» el crecimiento del desempleo. y generan «un estado de cansancio y disgusto en los ciudadanos». Como principio político, mantuvo que la Junta, «basándose siempre en la defensa de los intereses de Castilla y León», seguirá expresando sus «reparos, críticas e incluso oposición» a aquellas medidas del Ejecutivo de Rajoy que considere lesivas para la Comunidad.Es el caso de la minería, sector sobre el que Herrera volvió a denunciar los «gravísimos problemas» que sufre y para los que reclama «soluciones urgentes». Además de recordar el fin de las ayudas en 2018 negociado por el Gobierno Zapatero con la Unión Europea, así como el impago por parte del Ministerio de Industria de las correspondientes a 2012 a empresas «que supone más del 50% de la producción», estimó «imprescindible» abordar «de modo racional, ordenado, y con sensibilidad social» un nuevo Plan del Carbón. En el ámbito de sus competencias, anunció la «urgente e inmediata» puesta en marcha de un plan de empleo, dotado con un millón de euros, encaminado a facilitar alternativas a los desempleados de los principales municipios mineros.En otro de los ‘puntos calientes’ de la relación con el Gobierno Rajoy, como es la distribución del nuevo objetivo de déficit, el jefe del Ejecutivo autonómico fue un paso más allá de sus conocidos planteamientos de que no se penalice a las autonomías ‘cumplidoras’. Y es que, además de ceder en que exista alguna diferencia entre comunidades, sobre la base de «criterios objetivos, sensatos y equilibrados», reclamó para las demás, incluida Castilla y León, «un marco de compensaciones destinadas a objetivos tan prioritarios como el empleo».Ante la posibilidad que ofrece el nuevo objetivo de disponer de más fondos para este año, Herrera advirtió de que esto no implica que se pueda disponer de ellos «con absoluta libertad». «Caso de lograrse», precisó, «ante todo servirá para compensar los menores ingresos que puedan producirse en este ejercicio a causa de la prolongación de la crisis», asó como para «evitar nuevos ajustes y sacrificios, e incluso reconsiderar algunas de las medidas ya adoptadas anteriormente».También se refirió al futuro sistema de financiación autonómica, que, a juicio del jefe del Ejecutivo autonómico, no puede pilotar «de ninguna manera», sobre el denominado ‘coste estándar’, que «nunca será capaz de ponderar de manera adecuada los factores de extensión territorial, dispersión, baja densidad y envejecimiento de la población», aspectos que defenderá la Junta en la posición común que negocia con la oposición.El presidente de la Junta también se opuso al coste estándar, y la amenaza de de que los pequeños municipios «puedan quedar desprovistos de sus competencias sustantivas» en la reforma local del Gobierno.«Vamos a seguir trabajando para que el mundo local de Castilla y León sea tenido en cuenta, incluso con un tratamiento específico, en esa reforma», aseguró, entre los aplausos de la bancada popular.Menos crítico se mostró con la reforma de las administraciones públicas, que vinculó a la mejora dle Estado Autonómico y que «la sociedad está demandando». al respecto, anunció que la Junta presentará en las Cortes, a lo largo del próximo periodo de sesiones, una comunicación que recoja las reformas llevadas a cabo por la Junta hasta ahora y las propuestas de actuación futura. Entre ellas, la revisión de los observatorios existentes, nuevas iniciativas en la reestructuración del sector público y acuerdos con la Administración del Estado, que no concretó que sirvan «para evitar duplicidades».Como ya es habitual en sus discursos, Juan Vicente Herrera cerró su intervención con una llamada al optimismo, convencido de que la «durísima crisis» no va a vencer a los castellanos y leoneses. «Hemos demostrado capacidad para afontar de cara los problemas, crecernos ante la adversidad, trabajar y pactar seriamente y aprovechar todas nuestras oportunidades», concluyó.