Los pueblos se blindan contra el botellón
Subdelegación aumentará las patrullas de la Guardia Civil durante las fiestas locales. Los alcaldes elaborarán una ordenanza para coordinar seguridad y limpieza
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C. MORENO / BurgosPoner freno al botellón. Es el objetivo que se han marcado los pueblos del alfoz tras varios veranos soportando un fenómeno que gana adeptos, crece y provoca, en la misma proporción, daños considerables allá por donde pasa.La moda surgió entre los más jóvenes de la capital, que decidieron acudir a las fiestas de los pueblos. La agencia Viajes Iglu, que organiza salidas, vio el filón y a través de las redes sociales publicita la salida de autobuses cada fin de semana desde la Plaza de España con destino a las poblaciones en fiestas. Los problemas surgen después, cuando en lugar de implicarse en el baile o la comparsa, la salida nocturna acaba degenerando en un botellón que ha encendido las alarmas.Uno de los alcaldes que ha dicho basta y ha rearmado a sus homólogos para poner coto al botellón de los jóvenes urbanos en los pueblos cercanos a la capital coincidiendo con las fiestas patronales ha sido el de Arcos de la Llana, Jesús María Sendino. No sólo se erigió en vigía de las fiestas nocturnas durante el verano, alertando a otros alcaldes de la que se avecinaba. También ha aglutinado a todos los afectados para hacer un frente común que combata el fenómeno en la próxima temporada. Y la maniobra ya tiene resultados.Los pueblos del alfoz han decidido unirse para blindarse ante la moda de los botellones durante sus fiestas patronales. Han pedido ayuda a la Subdelegación para contar con la protección de la Guardia Civil, único cuerpo con competencias en materia de seguridad en el ámbito rural, y así dificultar un estilo de ocio que ocasiona severos daños en los pequeños enclaves urbanos. Sendino, impulsor de este frente común, recuerda que las pequeñas poblaciones carecen de Policía Local, lo que dificulta implantar planes de seguridad y obliga a pedir el amparo de la Benemérita.