La esperanza se viste de plata
Nuevo Futuro celebra 25 años de labor con una nueva edición de su rastrillo. La agrupación local ha tendido la mano a 280 niños
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L. B. / Burgos
El claustro bulle. Y las mesas, también. En ellas lucen objetos de todo tipo. Libros, películas, ropa, complementos para ella, para él, para los más pequeños, juguetes, incluso cuadros, muebles o aparatos de música. También hay hueco para los dulces.
De todo un poco y un único fin: apoyar la labor de la asociación que promueve la cita que hasta esta mañana ocupa el Monasterio de San Juan. Se trata del rastrillo outlet que Nuevo Futuro ha grabado en el calendario local.
Y como cada año, los burgaleses responden. «Estamos encantadas. La sociedad nos demuestra que valora nuestro trabajo. Sin ellos, además, sería imposible llevarlo a cabo», comenta satisfecha la presidenta de la entidad, Josita Martín Berdugo.
La alegría en esta ocasión es ‘redonda’, como la cantidad de años de vida que celebra una agrupación en plena juventud. La que le brinda un cuarto de siglo de trayectoria. Así, a sus 25, Nuevo Futuro mantiene firme el empeño por tender la mano a la infancia, por «dotar de una vida familiar a los niños que por distintas razones se encuentran privados de ella», tal y como reza su propia declaración de intenciones.
Lo consigue gracias a una red de hogares, dos en la capital burgalesa y uno en Aranda, con capacidad, en conjunto, para 18 menores -entre 0 y 18 años- cuya tutela ha pasado a la administración pública. Todas las plazas están cubiertas y hay lista de espera. En estas viviendas los pequeños pueden caminar hacia el nuevo futuro que les abre la asociación. 280 lo han logrado en estos 25 años.
«Un niño que nunca ha recibido unas palabras de cariño, que no ha aprendido límites, que no se ha sentido útil y comprendido, es difícil que se convierta en un hombre de bien. Nosotras -porque todas las impulsoras de la iniciativa son mujeres- queremos que tengan esa oportunidad porque ellos no tienen la culpa de nada y ni siquiera comprenden la razón de la carga que llevan a sus espaldas», relata Martín Berdugo.
Así, vestida de plata la esperanza que reparten, como manda la efeméride, la presidenta de la agrupación confía en resistir a pesar de las estrecheces económicas. Al respecto, agradece el compromiso de la Junta de Castilla y León con esta labor. «Saben que somos transparentes, que tenemos un marchamo de calidad y que todo lo que nos dan, todo, va directamente a los niños», apunta y manifiesta su total convicción de que, «cuando la situación mejore», se incrementará la asignación actual.
Con todo, para la realidad con la que trabaja Nuevo Futuro la crisis no es una novedad. «Hace 25 años existía muchísima pobreza. Ahora también pero además agravada con una falta de valores que afecta a toda la sociedad. Podemos decir que el perfil de los casos que atendemos ha evolucionado al compás de los tiempos», aclara Martín Berdugo y lamenta que, en este sentido, la familia sea un soporte cada vez más frágil. «Antes en todas las casas siempre había un hueco para un niño o para las personas mayores... Ahora se ha llegado a un punto en el que lo que no es útil o tiene éxito estorba», reflexiona.
Nuevo Futuro tiene presencia en 23 provincias españolas, en 18 como asociación y en las 5 restantes como federación, además de Nuevo Futuro Sirio. También cuenta con delegaciones en otros países como Portugal, Colombia, Perú, Santo Tomé y Príncipe y Senegal.