TOROS
Reconocimiento a veinte años en los ruedos
El Club Taurino Alavés homenajea al torero burgalés José Ignacio Ramos al cumplirse dos décadas de su alternativa en Vitoria
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IÑIGO CRESPO / Burgos
Loas y laureles para un torero honesto. José Ignacio Ramos se emocionó el sábado cuando esos aficionados que durante toda su trayectoria le siguieron por todas las plazas que pisó en 18 años de profesión, le rindieron pleitesía y le mostraron todo su cariño al celebrarse sus veinte años de alternativa. El Club Taurino Alavés fue la entidad que organizó un reconocimiento a un diestro que en, Vitoria como en Burgos, tuvo y tiene vitola de torero de la tierra. Ahí es nada.
Pasaban unos minutos de las ocho de la tarde cuando José Ignacio Ramos se hacía presente en los salones del Hotel Lakua, acompañado de su amigo, socio y compadre, Mariano Jiménez. Una ovación de gala acompañaba la llegada triunfal del torero, que un 15 de mayo de 1993, de manos de José Antonio Campuzano, en presencia de Rui Bento, y frente a un encierro de Antonio Pérez de San Fernando, tomaba la alternativa en la vieja y añorada plaza de toros de vitoriana. La fecha permanece grabada para la historia. Esa tarde, Ramos, continuaba la estela de diestros burgaleses, como Rafael Pedrosa o Luis Miguel Calvo. Comenzaba entonces una carrera llena de obstáculos pero que tuvo un final feliz, con más de quince paseíllos cumplidos en Las Ventas y donde pisó ruedos como Bilbao, Barcelona, Pamplona y las primeras plazas de Francia, además de haber salido a hombros de El Plantío en nueve ocasiones. Más información en edición impresa