El segundo túnel de la ronda norte, al 80%
Cuando esté en servicio se cerrará el primero para modernizar sus instalaciones. Agilizar los plazos obligaría a cortar el tráfico en la zona y Fomento lo descarta
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N. E. / L. B. / Burgos
Los trabajos en la circunvalación BU-30 en el tramo entre Quintanadueñas y Villatoro, que se unirá mediante un ramal a Villímar, avanzan al ritmo previsto. En concreto, la ejecución -incluido el segundo túnel ubicado en el trazado, llamado de Fuente Buena- alcanza ya el 80%. Tras finalizar la obra civil del citado corredor se iniciaban las últimas actuaciones -canalización de las instalaciones, sistemas de drenaje y recogida de vertidos- para a continuación completar el firme en este punto. Podrán comenzar entonces los trabajos en la parte superior, donde se ubican sistemas de ventilación, iluminación, antiincendios, control de tráfico y postes de socorro, entre otros.
No obstante, la finalización de esta lista de tareas pendientes no va a suponer la puesta en marcha simultánea de los dos túneles previstos en este tramo de la ronda norte de la ciudad.
Y es que una vez se abra al tráfico el que ahora mismo se encuentra en la última etapa de obras se dejará fuera de servicio el que funciona en la actualidad para modernizar sus instalaciones y completar la obra civil, ya que está en activo de forma provisional. Realizar esta mejora con seguridad tanto para los vehículos como para los trabajadores que se encarguen de ella obliga a cerrar el paso.
En este sentido, Fomento, responsable de esta vía, reconoce que, aunque quisiera, «no es posible acortar los plazos como consecuencia de los trabajos pendientes, cuyo desarrollo no permite la superposición de las diferentes fases, pues en todo momento se debe dar servicio al tráfico que circula entre Villímar y Villatoro, así como por la N-623 y A-73».
Además, las mismas fuentes del Ministerio de Fomento recuerdan que en el conjunto del tramo el objetivo es «a lo largo de este año finalizar los movimientos de tierras y las estructuras que permitan iniciar con buen ritmo la producción, el extendido de capas y la posterior compactación de las mezclas bituminosas en caliente del pavimento de la autovía».
Además, también en 2014, se pretende avanzar en el sistema de drenaje con la instalación de cunetas, arquetas y colectores, así como ejecutar las conducciones destinadas a albergar el cableado para los distintos sistemas de comunicación e iluminación.
A diferencia del tramo ‘vecino’ entre Villalbilla y Quintanadueñas, parado durante un largo periodo de tiempo, Fomento subraya que entre Quintanadueñas y Villímar la obra «ha tenido continuidad desde principios de 2012 y dotación presupuestaria con independencia de que durante el duro invierno burgalés los trabajos se ralentizan para volver a coger ritmo en primavera». Afirman además que el presupuesto fijado al proyecto para 2014 permitirá cumplir los plazos establecidos que apuntan a 2015 como año de culminación.
Los vecinos, vigilantes
Mientras llega el momento deseado por todos los vecinos de las localidades del entorno, a los que las autoridades locales les dan el mismo y amplio plazo de finalización, la plataforma ciudadana BU-30, creada precisamente para exigir la agilización de los trabajos y la mejora de la seguridad para los vehículos que atraviesan el túnel en servicio provisional, dará un paso atrás en vista del «buen ritmo» que las obras han alcanzado.
Lo asegura su portavoz, Eduardo Cámara, aunque reconoce que permanecerán vigilantes por si las actuaciones vuelven a ralentizarse o se descuidan las medidas de prevención de accidentes como el que propició el nacimiento de la agrupación.
Cabe recordar que la colisión de un vehículo y un camión en este punto el pasado 14 de febrero agotaba la paciencia de los vecinos. En él resultaban heridos de gravedad Belén y Javier, madre e hijo residentes en Quintanadueñas. No era el primer suceso en este enclave y los habitantes de la zona decidieron organizarse para trasladar su preocupación a la Subdelegación del Gobierno y evitar nuevos incidentes de similar calado. Lograron recoger hasta 12.000 firmas en apenas de un mes.
Con todo, siguen a la espera de respuesta para la petición que cursaron al Ministerio de Fomento de poder visitar los trabajos para conocer sobre el terreno qué se ha hecho, qué queda y cuánto tiempo resta de actuación.