La venta de cigarrillos cae a casi la mitad que en 2008
Los burgaleses se gastaron en tabaco durante el pasado año 81,8 millones de euros, un 7,8 % menos que en 2008 133 estancos «sobreviven» en la provincia
Gráfico de la evolución de las ventas de tabaco.-
La crisis económica y la del consumo han reducido la venta de tabaco a mínimos históricos en la provincia de Burgos. Nunca se han vendido menos cajetillas de tabaco que en la actualidad y representan casi la mitad de las que se compraban en el año 2008. Además, las primeras marcas, las más conocidas, se venden menos que antaño, superadas por firmas ‘low cost’ y por el tabaco de liar cuyo consumo ha bajado pero en menor medida, frente a la caída que sufre el cigarro tradicional.
Concretamente, los datos del Comisionado para el Mercado del Tabaco (Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas) indican que durante el pasado 2014 se vendieron 18,6 millones de paquetes de tabaco (cajetillas de 20 unidades), es un 3,2% menos que con respecto al año anterior cuando figuran en los registros 19,2 millones de cajetillas. Sin embargo, es la comparación entre 2008 y 2014 la que refleja esa caída libre en las ventas en los últimos siete años, que coinciden con la duración de esta prolongada crisis económica. Si en 2008 los consumidores compraron 34,4 millones de cajetillas, en el pasado 2014 fueron 18,6 millones, es un 47% menos, muy cerca de que las ventas lleguen a caer a la mitad.
El presidente de la agrupación de estanqueros de Burgos, Carlos Pérez, asegura que la crisis económica es la causa a la que achaca el descenso en las ventas en los establecimientos de la provincia. «Si la gente tiene menos dinero para consumir, pues una de las cosas que primero reduce es el tabaco», señala. Considera que la ley Antitabaco ya está superada desde el punto de vista de que influya en la compra-venta, a pesar de las restricciones impuestas a los fumadores a partir de enero de 2011. Sí que es cierto que entre 2010 y 2011 se nota una de las caídas interanuales más importantes en cuanto a ventas de cajetillas ya que se pasa de 30,8 millones de cajetillas a 23,4 (un 17% menos en un año).
Pérez asegura que los estanqueros están «sobreviviendo a la crisis como pueden». En la provincia hay 133 establecimientos autorizados como expendedores de tabaco y precisa que si ha cerrado alguno ha sido más por una jubilación que como consecuencia de la crisis. En el año anterior (2013) figuran 134 estancos. El presidente de la agrupación de estanqueros asegura que para «sobrevivir» los estancos han ampliado la gama de productos que venden, «el tabaco sigue siendo el principal, pero igual han pasado de 10 referencias de productos diferentes a 50».
PERFIL DEL CONSUMIDOR
Por otro lado, en cuanto al perfil del consumidor Pérez no detecta cambios con respecto a antes de la crisis. «Hay gente fumadora de todas las edades, no por ser jóvenes y con menos poder adquisitivo han dejado de consumir, lo que sí ocurre es que se van a por marcas ‘low cost’ o bien hacia el tabaco de liar».
El precio medio de la cajetilla está entre 4 y 5 euros, no ha dejado de subir en los últimos años y eso también ha influido en las ventas. «Se convierte cada vez más en un artículo de lujo porque cuando el bolsillo se resiente se consume menos», asegura Pérez, que precisa que, a pesar de que el tabaco es más caro, la caída de ventas hace que se recaude cada vez menos.
Los datos del Comisionado de tabaco indican que los burgaleses se han gastado 81,8 millones de euros, un millón menos que en 2013. Porcentualmente, el descenso es de 1,21%.
El 2015 no ha empezado mejor de lo que terminó 2014 para el sector de los estanqueros. Así lo observa Carlos Pérez, que todavía ve lejos que pueda haber un aumento del consumo en este tipo de productos. En concreto, las estadísticas oficiales muestran que entre enero y febrero se llevan vendidas 2.676.603 , algo menos que en el mismo periodo del año anterior con 2.688.152 de cajetillas. Aún así el presidente de los estanqueros indica que en la provincia de Burgos, se vende más tabaco cuando hace mejor climatología. Por tanto, espera algo de recuperación en los meses que entran para dar «oxígeno» al sector.