Sacyl no ha remitido oficialmente el expediente de las sedaciones
El informe se comunicó el viernes / El consejero dice que es un caso «aislado» pero «muy serio»
Los hechos que se investigan sucedieron en el área de medicina interna del Hospital Universitario de Burgos.-R.G.O.
La Gerencia de Salud no ha remitido de forma oficial el resultado de la Inspección de Salud sobre la sedación paliativa a un enfermo en el HUBU ni su traslado a la Fiscalía por si la práctica es constitutiva de delito. Según ha podido saber este periódico, tampoco se ha remitido el expediente del médico ni su suspensión de empleo y funciones al hospital. El informe del análisis de las 21 sedaciones paliativas realizadas por el doctor y jefe del servicio de Medicina Interna, Juan Antonio Huidobro, durante el último trimestre de 2014, mantiene que 19 podrían no haberse ajustado al protocolo.La situación viene dada por la consulta de un facultativo ante las dudas generadas sobre si revertir un tratamiento prescrito por un compañero a un paciente que se le asigna. El caso llega a la gerencia del HUBU que pide un informe interno al Comité de Bioética que, al mismo tiempo que llega a la Gerencia, se hace público. Ese contenido se traslada hasta la Inspección de Área en el mes de febrero. Durante estos meses analizaron los casos de sedación terminal a pacientes de Medicina Interna y el informe, que fue presentado el pasado viernes a los organismos sanitarios regionales, establece que cabe sanción al internista y remite el caso a la Fiscalía.El doctor Juan Antonio Huidobro es jefe del servicio de Medicina Interna, un área cuya jefatura ha sido polémica desde la destitución del anterior jefe del servicio, Juan Francisco Lorenzo, en noviembre de 2012. El médico destituido llevó a juicio esta decisión y el pasado mes de febrero, días después de hacerse pública la tramitación en la comisión de ética del HUBU de este asunto, el TSJ se pronunció a favor de Lorenzo estableciendo la restitución de su puesto, el pago del sueldo que habría dejado de percibir y la imposibilidad de presentar recurso alguno.El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, reconoce que en el caso de las sedaciones terminales presuntamente aplicadas por el doctor Juan Antonio Huidobro existe un factor «muy serio» como es el hecho de que, al menos, en dos casos, «no consta el consentimiento escrito que exige el protocolo y que es equivalente, en la práctica, al que se solicita ante una intervención quirúrgica: sólo se puede pasar por alto en un situación de emergencia». El titular de Sanidad de Castilla y León no quiso adentrarse más allá. «Eso sería prejuzgar, algo que en mi posición no puedo hacer», puntualizó.La Consejería de Sanidad dio traslado el pasado viernes a la Fiscalía de Burgos hechos que la Inspección del Sacyl considera que pueden suponer un ilícito penal.Estos se remontan a la actuación de Huidobro con una veintena de pacientes en el último trimestre de 2014, en el servicio Medicina Interna del hospital de Burgos, del que Huidobro fue responsable hasta su baja tras trasladarse este asunto a la InspecciónEn esos tres meses del año pasado, Huidrobo supuestamente realizó 20 sedaciones terminales sin ajustarse al protocolo. Dos de estos casos fueron los que movieron un procedimiento informativo en los que comparecieron los familiares de dos pacientes fallecidos, diverso personal sanitario y el propio Huidobro. El consejero explica que el galeno insistió «en que había realizado una consulta verbal a los familiares». Para Sáez este procedimiento en estos casos «no tiene razón de ser y no es admisible».En uno de esos fallecimientos existe la convicción por parte de la Inspección de que la prescripción médica previa tampoco se ajustaba a la situación del paciente.La investigación interna arrancó tras la comunicación por parte de un médico del HUBU de la actuación de Huidobro y posteriomente, la queja de una familia. Han descubierto que presuntamente en otros 18 casos, «la actuación tampoco se ajustó al protocolo», si bien Sáez aseguró no conocer todavía los pormenores. La decisión de trasladar los hechos a la Fiscalía aún no ha suspendido la investigación interna, pero así ocurrirá si el Ministerio Público toma el caso y un juzgado lo admite a trámite. Sólo cuando acabe la causa penal se abrirá de nuevo las pesquisa administrativa.Saéz insiste que durante el proceso «se investigaron las sedaciones de todos los médicos de esa sección y sólo se han visto estas anomalías. Téngase en cuenta que estamos ante un asunto aislado». Todos apuntan a que ésta es una situación puntual y no debe crearse alarma social.Las sedaciones terminales o paliativas son la administracion deliberada de fármacos para reducir la consciencia de un paciente en enfermedad avanzada o terminal para aliviar su sufrimiento. Ésta debe prescribirse con el consentimiento explícito del paciente o sus familiares. El paciente de Medicina Interna suelen ser de avanzada edad y pluripatológicos.