Sonrisas del desierto
27 de los 31 niños saharauis que participarán en el programa Vacaciones en Paz ya están en Burgos / Cuatro nuevas familias se suman a la aventura de enseñarles a disfrutar de la niñez
Los niños llegaron con la expedición regional hasta el aeropuerto de Valladolid, desde allí fueron trasladados a Burgos en autobús.-RAÚL G. OCHOA
Sus ojos mostraban la ilusión por conocer aquello de lo que han oído hablar a sus amigos más mayores. Su rostro evidenciaba el cansancio de un viaje en vuelo charter y autobús que unen su hogar, los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia), y su destino, dos meses de vacaciones en Burgos.En sus cuerpecitos mostraban el rigor de una vida nada fácil y menos en los últimos años. Por eso este programa de Vacaciones en Paz no sólo les permite disfrutar con plenitud de su infancia sino que también «aprovechamos para realizar chequeos y revisiones médicas porque normalmente están mal nutridos, no confundir con desnutridos que no lo están, pero sí presentan cuadros de anemia o falta de hierro y tratamos de corregirlo en este tiempo», señala el presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Burgos, Antonio Ibáñez. En la asociación están satisfechos, a pesar de los problemas que tienen «cada vez mayores» para traerlos, porque en la presente campaña se han sumado cuatro familias nuevas de acogida.Los últimos ocho niños, un poco más mayores que acuden a «revisiones médicas ya que fueron tratados en otra visita y ahora necesitan un chequeo médico para ver su evolución», llegarán el próximo viernes. Todos dispondrán de cerca de dos meses para disfrutar de una apretada agenda.El primer acto conjunto está previsto para el próximo 3 de julio cuando se reunirán con todas las asociaciones de Castilla y León en Valladolid frente a la Delegación del Gobierno donde serán recibidos por las autoridades. El 7 de julio la visita institucional será en el Ayuntamiento de Burgos y en la Diputación Provincial.Las jornadas deportivas no faltarán en este ciclo de vacaciones. «El año pasado la esgrima les sorprendió muchísimo, se divirtieron y este año preparamos un torneo de baloncesto en cuatro jornadas diferentes». Habituados a practicar el fútbol entre las haimas en las que viven, el baloncesto será «un deporte diferente que conocen menos». La cita será en el Talamillo donde el 15 de julio habrá un torneo de niños saharauis y españoles en un tono lúdico. La última cita grupal será el 24 de julio en Pradoluengo donde se unirán todos los acogedores de niños saharauis en una jornada de convivencia.El resto de los días de agosto serán de relación más estrecha con los pequeños hasta la gran chocolatada final del 17 de agosto. En ese momento empezarán las despedidas porque los niños que llegaron ayer se marcharán de vuelta con sus familias el 21 de agosto mientras que los que llegan el próximo 26 de junio lo harán un día después, el 22 de agosto.Mientras tanto las asociaciones reivindican la situación que atraviesan los campamentos de Tinduf donde viven gracias a la cooperación internacional. España ha reducido un 50% su colaboración desde el inicio de la crisis «pero el apoyo de algunos países árabes ha mejorado un poco la situación». Recuerda Ibáñez que en su última visita ya se empezaban a repartir verduras y fruta, algo que esperan pueda mantenerse de forma generalizada, «tratan de mejorar la alimentación». A nivel político toca «esperar a que Marruecos se quede cada vez más solo y lograr la autodeterminación que es lo que persiguen los saharauis», señala.