La FAE da continuidad a dos de cada tres negocios
Desde su creación en 2011 hasta el 30 de septiembre de 2015 se han traspasado 192 de las 308 empresas gestionadas / 52 se encuentran en distintos procesos de negociación / La oficina quiere fomentar los traspasos en la provincia
El traspaso de un comercio o negocio permite continuar con la actividad económica.-RAÚL G. OCHOA
El traspaso de negocios es una fórmula idónea para mantener empleo e incluso crear puestos de trabajo. Ese es uno de los objetivos de la Oficina de Transferencia de Negocios de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE), que en febrero cumplía cuatro años de puesta en marcha. «No nos podemos permitir el lujo de perder una empresa viable», explicó la secretaria general de FAE, Emiliana Molero, quien añadió que «por norma general los negocios que quieren ser traspasados corresponden a micropymes o negocios familiares, ya sea por falta de relevo generacional o por traslado de residencia, entre otras cosas».
Desde el año 2011, «cada vez se han recepcionado más solicitudes de empresas que desean traspasar y nuevos emprendedores que desean adquirir». Así las cosas, la oficina ha traspasado con éxito 192 de los 308 negocios que ha gestionado, es decir que «dos de cada tres empresas que pasan por la oficina se traspasan con éxito». En este sentido, durante el año 2011 se traspasaron 49 negocios, 61 en 2012, 38 y 22 en 2013 y 2014; y a fecha de 30 de septiembre de 2015, «se han traspasado 22, la misma cifra que en todo el año pasado», matiza Molero. Además, de las 308 empresas a traspasar, 52 se encuentran en proceso de gestión en distintos procesos de negociación y 64 han sido dadas de baja por diversas causas.
Gran parte de ese éxito se debe «a la puesta en marcha de la página web, que han visitado más de 65.000 usuarios en 4 años», asegura José Ángel Martínez, responsable de esta oficina. «Es una herramienta sencilla para quien tiene deseo de iniciarse como empresario ya que permite encontrar el negocio en el que puede encajar mejor su iniciativa empresarial».
En este sentido, la oficina se postula como el camino idóneo para quienes quieren montar una empresa «sin hacer experimentos» y es que, desde la oficina «se realiza un análisis de la viabilidad del negocio», comenta Molero, «está claro que hay que lanzarse pero con una base mínima de seguridad». «No todo es emprender», comenta Martínez, «es importante mantener lo que ya tenemos e innovar». «Hay que recordar que emprender es tener una idea y después llevarla a cabo, pero una vez que se pone en marcha, pasas a ser empresario, y lo importante es que siga emprendiendo día a día», añade Molero.
El perfil más repetido de quienes se interesan por adquirir un negocio, «es el de persona joven, licenciado que ha pasado por varios trabajos y que se ha quedado sin empleo y busca una alternativa», comenta el responsable. «El primer paso es trabajar con ellos dónde tienen fijados sus intereses, cuál es su vocación y su capacidad de inversión». A ese perfil joven se suman «empresarios que ven en la oficina la oportunidad de diversificar su negocio o ampliar su catálogo de productos», en cualquier caso, se trata de «conciliar la oferta con la demanda», asevera la secretaria general.
Dentro de la oficina existen dos grupos, los interesados en traspasar su negocio, «dentro del cual hay dos subgrupos, el que no quiere o no puede seguir con la empresa y el que requiere de un socio más joven, motivado y con nuevas ideas, porque no tiene el tiempo necesario para dedicarle a su negocio, es algo que cada vez funciona más», comenta Martínez. «Con el grupo de los interesados en ser empresarios, lo que trabajamos es en cuadrar sus intereses».
FAE está presente en todo el proceso y es que «tutorizamos el camino, desde la pérdida del miedo, realizar el plan de empresa, recomendar qué forma jurídica le beneficia, gestionar todos los trámites iniciales, con qué ayudas puede contar e incluso, buscar financiación». Es «un servicio integral que, además, apoya a los nuevos empresarios a posteriori».
Precisamente en cuanto a financiación, ambos recuerdan la importancia de «contar con una parte de fondos propios -la mitad más o menos- ya que no todo puede apostarlo a la financiación externa». Aunque Martínez asegura que «ahora la financiación es más fácil que hace dos años cuando era prácticamente imposible conseguirla», Molero matiza que «requiere de mayores garantías que muchas personas no llegan a cumplir».
Por otra parte, y ya en los primeros meses de andadura del nuevo dueño, «se cuenta en muchos casos con la ayuda del anterior empresario, para que le tutorice y le acompañe y para que los clientes se acostumbren a una nueva cara en el mismo negocio». En este sentido, además, «se pide a quien quiere traspasar su negocio que ponga todo de su parte para llegar a buen puerto ya que cuanto más tiempo pase entre la antigua empresa y la nueva apertura, más clientela se pierde».
Vistos los buenos resultados, FAE ha querido hacer extensiva la oficina al resto de la provincia. En el caso de Aranda de Duero al contar con sede de la Asociación de Empresarios de Aranda y La Ribera (Asemar), «se ha formalizado una oficina física, pero es importante recordar que desde Burgos damos cobertura y atendemos a toda la provincia». El traspaso de negocios en la provincia «es fundamental para mantener o crear empleo y que se fije población» explica Molero quien añadió que «sobre todo, en el ámbito comercial, que una población se quede sin tiendas dificulta que una familia decida permanecer en un pueblo».