MUNICIPAL
Policía Local supera ya los 300 controles de botellón
En lo que va de año ha interpuesto 55 denuncias / Se ha reducido en un 60% en Fuente Prior, donde se desarrollaba de forma multitudinaria
Un grupo de jóvenes practicando botellón.-ISRAEL L. MURILLO
Llega el fin de semana y cientos de jóvenes burgaleses se preparan para salir de fiesta. Y la fiesta, para muchos de ellos, implica beber. Ir de botellón es una práctica extendida, a pesar del clima de la capital burgalesa, especialmente entre los adolescentes. El motivo, que es mucho más barato que tomarse una copa en un local y el alcohol ‘cunde’ más.
Así las cosas, hasta el pasado mes de septiembre, Policía Local realizó 305 controles sobre botellones, de los que resultaron 55 personas denunciadas, 37 de ellas por parte de la Unidad de Policía Administrativa y 18, por parte de la Unidad Canina. Además, ambas unidades identificaron a 78 ciudadanos, por estar consumiendo alcohol en la vía pública, de los cuales, en 22 casos además de alcohol se incautaron sustancias estupefacientes.
El botellón es una práctica que se mueve por zonas. Hasta hace no tanto, la playa de Fuente Prior y la zona del antiguo molino se habían convertido en un área multitudinaria donde los jóvenes burgaleses acudían a beber cada fin de semana. Según estadísticas policiales, el botellón se ha reducido en esta ubicación en un 60%.
Este hecho no significa que se beba menos en la calle sino que se ha trasladado de lugar. En este sentido, en la actualidad domina el interés por toda la zona del parque del Castillo, en concreto por la zona amurallada de San Esteban. Desde Policía Local aseguran que se han incrementado las intervenciones en el lugar, en algunos casos problemáticas precisamente por el número de menores de edad que se congregan para beber. Muchos de esos menores tienden a desplazarse a la zona más alta del Castillo o las escaleras ubicadas en la calle Álvar Fernández.
Otra de las zonas afectadas, en este caso por ciudadanos de procedencia latinoamericana, es el estacionamiento de María Pacheco, situado junto al centro comercial Alcampo. En este caso, son los viernes y los sábados por la tarde- noche cuando familias y amigos se reúnen para jugar al balón, comer y beber. Aunque Policía Local asegura que se ha reducido considerablemente esta práctica en la zona, de vez en cuando sigue produciéndose algún altercado de orden público.
En el otro lado de la balanza, el botellón ha llegado erradicarse por completo en varias áreas. Entre ellas, en la zona de Bakimet y en Plaza Aragón; en el centro de la ciudad ha desaparecido de la calle San Francisco y en Melchor prieto y aledaños, donde los jóvenes se reunían en los portales y en los que se llegaron a registrar actos vandálicos; así como en la calle Salas junto al colegio Padre Manjón. Acercándose a Gamonal, los botellones se han eliminado de los soportales interiores de la plaza María Pacheco, de los aledaños del centro cívico Río Vena, donde se están desarrollado los últimos requerimientos, así como en los patios interiores de la plaza Lavaderos y calle Fátima.