Enseres del pasado que viajan al siglo XXI
La feria de antigüedades acude fiel a la cita en el Fórum Evolución con los amantes del coleccionismo
Diferentes objetos de baño antiguos, ánforas y jarrones en uno de los expositores.-SANTI OTERO
BURGOS
Regresar al pasado en un paseo por el Fórum Evolución. Redescubrir juguetes que formaron parte de nuestra infancia y que están descatalogados; acercarse a las gramolas de los años 20 y las radios que sonaban cuando no se sabía nada de las 625 líneas que posteriormente transportarían las imágenes a nuestras casas. Aquellas primeras máquinas de escribir o los vinilos que formaron parte de nuestra adolescencia. Las máscaras antigas de las grandes guerrar europeas, los muebles y alacenas más clásicos; los sifones de ‘La casera’; joyas, cuberterías, abalorios, libros, cestas, máquinas de coser, figuras de porcelana; los berbiquíes o las cajas de madera...Aquellos sacos que transportaban alimentos con el sello de la ‘SS’ de Hitler... El mundo de los siglos XIX y XX concentrado en 40 expositores en la planta baja del Fórum Evolución en pleno siglo XXI.
Una feria que permite comprar y vender, recordar y dar a conocer a las nuevas generaciones los enseres que formaron parte de la vida de sus padres y abuelos. Todo eso es la Fera de Antigüedades, Coleccionismo y Vintage que permanecerá abierta hasta hoy y que ya es una cita ineludible en el calendario de Burgos. Un evento consolidado al que acuden «miles de personas» y, lo más importante, los coleccionistas que quieren estar presentes tienen lista de espera. «vienen por algo porque hay ventas y eso es positivo. Es una actividad importante en nuestra ciudad», expuso Lacalle. Una cita duplicada en el año que tiene la misma vida que el Fórum pues desde que la instalación se inaugurara, la feria ha acudido fielmente a ofrecer sus artículos antiguos y de coleccionismo a los cientos de personas que durante el fin de semana se acercan hasta Burgos.
Uno de los organizadores de la feria, Ángel Moix, explicó que «la capacidad del espacio está ocupada al máximo», con representación de las diferentes provincias españolas y países como Francia, Inglaterra y Portugal. De los 40 expositores, sólo cuatro son de Burgos, los demás son de fuera por lo que, además de la consolidación y el interés que despierta la feria, «desde el punto de vista de hoteles y restaurantes en estas épocas del año le da una alegría al sector. Todo suma», incidía el alcalde de Burgos.
Moix explicó que en Burgos «existe una conexión enxtraordinari» entre los expositores y el público que se acerca por lo que se encuentran «como en casa» y han aprendido a traer los artículos que «aquí se demandan». la feria volverá en septiembre y «para 2017 ya esperamos tenerlo confirmado», expuso Moix.
El proyecto ferial no se plantea una ampliación ni ocupar salas «en pisos superiores» porque se establecería un problema en quién se instala en el segundo piso y porque algunos de los enseres que se traen a la feria como por ejemplo los muebles, podrían sufrir o deteriorarse en el traslado. Destaca el organizador de la feria la afluencia de público que se interesa por la feria y «están viniendo de Madrid, País Vasco y otras provincias y regiones del país que aprovechan para pasar el fin de semana aquí y conocer la ciudad». Pese a ese éxito «no se plantean las plantas para arriba. No creo en ellas, los expositores podrán esperar su turno a venir».